Si bien la Ley 7/2017, de Participación Ciudadana de Andalucía supone un avance en el ámbito autonómico, la propuesta final no contempló muchas de las propuestas ciudadanas que fueron recogidas durante el proceso participativo que le precedió, y que iban encaminadas a garantizar la efectividad y transversalidad de la Ley. Es por ello que, aun siendo un instrumento de partida, es necesario incorporar mejoras y, sobre todo, garantizar su desarrollo efectivo, haciéndola accesible al conjunto de andaluzas y andaluces.