Cuarenta años ininterrumpidos de gobiernos socialistas han acabado provocando una confusión entre el partido en el Gobierno y el Gobierno mismo, creando muchos vicios que repercuten de manera negativa en el funcionamiento de nuestras instituciones y atentan contra las reglas más elementales de un sistema democrático. Por ello, es fundamental reforzar las instituciones andaluzas, abriéndolas a la ciudadanía y haciéndolas más transparentes. Y ello solo será posible actuando a la vez sobre la Administración de la Junta de Andalucía, implementando mecanismos que garanticen el control efectivo sobre el dinero público, fomentando una gestión eficiente del mismo y reforzando el papel del Parlamento como órgano de control.