• "¿El gobierno del cambio? Este es el gobierno del cambiazo", ha asegurado Maíllo
  • El portavoz del grupo parlamentario de Adelante Andalucía apunta al presidente de la Junta que "todo no cabe: o se está con un gobierno con voz propia o se va a rastras a Madrid tirado de las orejas por su jefe nacional para ir a una manifestación que incita al odio"

El portavoz del grupo parlamentario de Adelante Andalucía, Antonio Maíllo, ha apuntado hoy que el de Moreno Bonilla más que “el gobierno del cambio, es el gobierno del cambiazo”. En referencia a las primeras medidas adoptadas por el ejecutivo que dirige el presidente de la Junta de Andalucía, Maíllo ha recordado que el próximo 28F en las calles se reivindicará que “Andalucía no está en venta, que no se dispone a la educación pública para la venta y privatización de la misma y que no estamos dispuestos a que se convierta la sanidad en un negocio para unos cuantos que quieren especular con ella”.

Durante la primera Sesión de Control a Moreno Bonilla como presidente, Maíllo le ha reprochado las “generalidades con respecto a la voluntad de su Gobierno para desarrollar el Estatuto de Autonomía” y ha asegurado que “la construcción de su Gobierno, incluso desde antes de que usted fuera presidente se ha hecho desde una impregnación de un espíritu profundamente antiestatutario”. En este sentido, Maíllo ha asegurado que el pacto entre PP, Cs y Vox ha sido “la construcción de un gobierno negociado en Madrid, teledirigido y sin voz propia en Andalucía“, en la que Moreno Bonilla y Marín “se han convertido en una suerte de encargados de franquicias”.

Maíllo ha señalado a Moreno que no trata de ser un presidente “holístico, porque todo no cabe”. Según Maíllo, “o se está con la bajada de impuestos a los ricos o se está con la contratación de médicos y maestros; o se está con un gobierno con voz propia o se va a rastras a Madrid tirado de las orejas por su jefe nacional para ir a una manifestación que incita al odio; o se está en definitiva con Machado o se está con la extrema derecha que intenta humillar a las víctimas del franquismo”.

El portavoz parlamentario de Adelante Andalucía ha criticado que los primeros pasos dados por el tripartito no hayan tenido que ver “con el blindaje de los servicios públicos o la regeneración”, sino con “la bajada de impuestos a los ricos, una estructura de Gobierno errática que obedece a criterios de ambiciones políticas de los miembros del Gobierno o la normalización del despilfarro de los altos cargos de los precios de los pisos de alquileres”.

En esta línea, Maíllo ha vuelto a cuestionar “el cambio”, declarando que lo que el PP “atribuía a que eran los dueños del cortijo y elegían discrecional y arbitrariamente a los autores de puertos, ustedes lo normalizan ahora haciendo a Teófila Martínez experta en autoridad portuaria“.

Para Maíllo, Moreno Bonilla “se ha imbuido demasiado pronto del fantasma de San Telmo que ahogó a la señora Díaz, que tiene tres constantes vitales y políticas: la lentitud irritante en la toma de decisiones, la construcción de una Andalucía idealizada por sus aduladores y el alejamiento de una Andalucía real. En este sentido, el portavoz parlamentario de Adelante Andalucía ha asegurado que “hay una Andalucía real y muy preocupada por su riesgo de pobreza y exclusión social que roza el 40%, por la precariedad de los contratos temporales, por la subida de los precios del alquiler, el riesgo de desahucio, ese hijo emigrado o la abuela sola en pueblos cada vez más vacíos”.

Maíllo ha recordado que Moreno Bonilla, en su intervención, no ha ofrecido “ni una palabra de empleo, ni una palabra de lucha contra la pobreza, ni una palabra de garantía de los servicios públicos”. “Hay una Andalucía que le espera con más rapidez”, le ha indicado Maíllo al presidente, refiriéndose a la necesidad urgente de regulación del sector del taxi, la paralización del proyecto de Gas Natural en Doñana o los docentes que están a la expectativa ante la reducción de la oferta de plazas en educación.