Adelante se escribe con A de Andalucía… Así comenzaba hace dos años nuestro primer manifiesto.
Dos años después las razones siguen intactas y, además, se han multiplicado. Las tareas y los retos que nos hicieron emprender este camino siguen más vigentes que nunca porque hoy, en medio de una crisis sanitaria, económica, social y cultural sin precedentes, Andalucía sigue teniendo el mismo papel: una subordinada política, el patio trasero del desarrollo, la periferia de la periferia. No queremos volver a perder en esta crisis.

En Andalucía tenemos una gran capacidad de superación ante la adversidad: el tiempo y la historia nos han convertido en un pueblo que sobrevive y tira p’alante gracias a nuestra cultura de la vida y la comunidad. Un pueblo con autoestima que supera la burla sobre nuestra forma de hablar y nuestra forma de ser y estar en el mundo, un pueblo responsable, solidario y consciente que no deja a nadie atrás.

Nuestras sanitarias, profesores, las y los trabajadores sociales, la gente de los supermercados, de la limpieza, camioneros, teleoperadores, investigadoras, madres y padres, etc; en definitiva las y los trabajadores andaluces han sido capaces de dar la talla ante una crisis inédita llena de desafíos, de miedos, de incertidumbre.

Sin embargo, esta crisis y la delicada situación económica y social en la que se encuentra Andalucía frente a la pandemia, han puesto de manifiesto, con más crudeza que nunca, la subsidiariedad y dependencia que vive nuestra comunidad y agrandan una brecha de desigualdad ya de por sí insostenible y que demuestra la debilidad de nuestro modelo económico actual.

Pero la adversidad no puede ser una constante en nuestra historia. Andalucía tiene que resurgir, volver a SER, empoderarse y decir que ya no más ser “la tierra más rica con las mujeres y hombres más pobres” (Blas Infante). Esta crisis puede ser un punto de partida para cambiar nuestra estructura productiva y generar igualdad, justicia y prosperidad.

ES TIEMPO DE ANDALUCÍA. ES EL MOMENTO DE LAS ANDALUZAS Y LOS ANDALUCES. No habrá un mañana si no construimos un NOSOTRAS.

Es la hora de Andalucía ante su propia Historia, a todos los niveles, en todos los rincones de nuestra sociedad y hasta la última comarca del territorio andaluz. Sin pedir permiso y sin recibir directrices ajenas, es la hora de que Andalucía se ponga en pie tal como ya hizo en fechas míticas que marcaron el rumbo para nuestro país y para el Estado.

En este contexto tenemos una obligación y una oportunidad. Tenemos la obligación de ser útiles a la transformación de nuestro pueblo. Andalucía no puede esperar más, cada día que pasa están más en peligro nuestros derechos, nuestros servicios públicos, nuestros trabajos y en definitiva nuestro futuro. Y tenemos la oportunidad de hacerlo porque en el pueblo andaluz están arraigadas la rebeldía y la solidaridad, porque hay movimientos, asociaciones y colectivos que todos los días plantean alternativas, porque en nuestra tierra hay hambre y sed de un mañana. Por ello, seremos inflexibles en la defensa de nuestro autogobierno como herramienta que garantiza la justicia social.
Decía Antoine de Saint-Exupéry en “El Principito” que “Si quieres construir un barco no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo; primero has de evocar el anhelo del mar libre y ancho”. En Andalucía ese anhelo existía y sigue existiendo y ahora tenemos, además, algunas de estas tablas de madera ya preparadas. Es hora de convertirnos en viento e impulsar fuerte nuestra barca marinera.

Para esta tarea, tenemos la herramienta: Adelante Andalucía y todas y cada una de las asambleas territoriales de Adelante.

Hace dos años nació Adelante Andalucía, con la A de Andalucía a la que añadimos la A de Alegría, de Avance y de Andalucismo y con estas cuatro premisas:

En primer lugar, una clara vocación andalucista, de construcción de un sujeto político propio de obediencia andaluza que en una lógica de colaboración con otros, mantenga una inconfundible lealtad al Pueblo Andaluz. Una fuerza que habla, piensa y siente en andaluz, con decenas de acentos diferentes, y está orgullosa de ello. Una fuerza que reconoce la pluralidad, en un pueblo que acoge y que sabe que andaluz o andaluza no es sólo quien nace en Andalucía sino quien trabaja, sueña, ama y lucha en y por Andalucía.

En segundo lugar, la necesidad de desarrollar una propuesta política alternativa en fondo y forma, ambiciosa, que no tenga como aspiración alcanzar una pequeña cuota de poder supeditada a otros, sino que se perciba como una transformación profunda de nuestra tierra. En definitiva, un proyecto para Andalucía, independiente al socialiberalismo que representan los gobiernos pasados en nuestra

tierra, y que construya una alternativa desde la izquierda transformadora, el ecologismo y el feminismo.
En tercer lugar, el convencimiento de que es necesario un proyecto que sea un dique político firme y contundente frente a las derechas, que ni por acción u omisión posibilite que avance su poder político, social e institucional.
En cuarto lugar, la creación de un espacio plural, amplio, amable, participativo, receptivo, heterogéneo, horizontal y construido por organizaciones y personas individuales desde abajo hacia arriba.

Hoy reivindicamos esas cuatro premisas como un horizonte claro hacia el que caminar. Asimismo, afirmamos, precisamente por los duros momentos que atraviesa el pueblo andaluz, que no habrá una sola batalla social (en defensa de la sanidad pública, de la educación pública, de los derechos laborales, de la vivienda, de nuestro entorno natural, etc.), ni un sola contienda electoral (sean municipales, autonómicas, generales o europea), en la que Adelante Andalucía no tenga que estar y tener voz propia para defender, humildemente pero de forma decidida, los intereses de la mayoría social andaluza.

Nacimos con una vocación por crear unas formas políticas nuevas, para romper con la representación en términos clásicos, para acabar con los privilegios de la política y potenciar la participación.

Los principios y las tareas con las que nació Adelante Andalucía siguen vigentes. Algunas las hemos impulsado con éxito, otras siguen siendo metas a lograr entre todas y todos con ilusión, trabajo, convicción, firmeza y esperanza en un futuro distinto y próspero para Andalucía.

Se está realizando un buen trabajo institucional a todos los niveles, se están defendiendo con valentía los intereses del pueblo andaluz representándolo sin más interés que el bien común. Ahora es el momento de dar un paso más hacia un horizonte claro.

Este manifiesto es el compromiso de quienes lo firmamos para que Adelante Andalucía sea la herramienta para cambiar la realidad de nuestra tierra en todos los frentes:

• La acción social en la calle y en las instituciones, la defensa de nuestra sanidad y educación públicas, de los derechos laborales de la clase trabajadora, de la vivienda, de nuestro medio ambiente, de nuestras pymes, de nuestras/os autónomos, de nuestra cultura y nuestra identidad.

• Y en el contexto político, uniendo fuerzas y voluntades para garantizar una voz netamente andaluza en todas las instituciones, un sujeto andaluz en defensa de los intereses de la mayoría social andaluza.

Por todo ello, convocamos al Pueblo Andaluz a continuar activas/os en las asambleas de Adelante en nuestros pueblos y comarcas, “patios” de convivencia y fomentar el debate colectivo a través de los cuales sigamos construyendo juntos y juntas esta herramienta social, política y cultural fuerte, transversal y andalucista que defienda nuestra tierra, poniéndola siempre en el centro.

Miles de andaluzas y andaluces ya asumieron que Adelante debe ser la herramienta que crezca y empodere a Andalucía, como sujeto político histórico y activo, sin vasallaje en Madrid y con el espíritu de solidaridad y unión con el resto de pueblos e identidades del estado. Y se necesita la ilusión, la fuerza y la convicción de muchas y muchos miles más para avanzar y conquistar el futuro, un mañana que comienza hoy, que nos convoca a ponernos en marcha y a convertirnos en viento y en brújula para que comience el tiempo de Andalucía. Podremos tener el orgullo de decir que somos parte de este proyecto netamente andaluz, de esta herramienta distinta que tiña nuestro futuro de verde y blanco.

¡Viva Andalucía Libre!

Súmate a Adelante Andalucía

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Adelante se escribe con A de Andalucía… Así comenzaba hace dos años nuestro primer manifiesto.
Dos años después las razones siguen intactas y, además, se han multiplicado. Las tareas y los retos que nos hicieron emprender este camino siguen más vigentes que nunca porque hoy, en medio de una crisis sanitaria, económica, social y cultural sin precedentes, Andalucía sigue teniendo el mismo papel: una subordinada política, el patio trasero del desarrollo, la periferia de la periferia. No queremos volver a perder en esta crisis.

En Andalucía tenemos una gran capacidad de superación ante la adversidad: el tiempo y la historia nos han convertido en un pueblo que sobrevive y tira p’alante gracias a nuestra cultura de la vida y la comunidad. Un pueblo con autoestima que supera la burla sobre nuestra forma de hablar y nuestra forma de ser y estar en el mundo, un pueblo responsable, solidario y consciente que no deja a nadie atrás.

Nuestras sanitarias, profesores, las y los trabajadores sociales, la gente de los supermercados, de la limpieza, camioneros, teleoperadores, investigadoras, madres y padres, etc; en definitiva las y los trabajadores andaluces han sido capaces de dar la talla ante una crisis inédita llena de desafíos, de miedos, de incertidumbre.

Sin embargo, esta crisis y la delicada situación económica y social en la que se encuentra Andalucía frente a la pandemia, han puesto de manifiesto, con más crudeza que nunca, la subsidiariedad y dependencia que vive nuestra comunidad y agrandan una brecha de desigualdad ya de por sí insostenible y que demuestra la debilidad de nuestro modelo económico actual.

Pero la adversidad no puede ser una constante en nuestra historia. Andalucía tiene que resurgir, volver a SER, empoderarse y decir que ya no más ser “la tierra más rica con las mujeres y hombres más pobres” (Blas Infante). Esta crisis puede ser un punto de partida para cambiar nuestra estructura productiva y generar igualdad, justicia y prosperidad.

ES TIEMPO DE ANDALUCÍA. ES EL MOMENTO DE LAS ANDALUZAS Y LOS ANDALUCES. No habrá un mañana si no construimos un NOSOTRAS.

Es la hora de Andalucía ante su propia Historia, a todos los niveles, en todos los rincones de nuestra sociedad y hasta la última comarca del territorio andaluz. Sin pedir permiso y sin recibir directrices ajenas, es la hora de que Andalucía se ponga en pie tal como ya hizo en fechas míticas que marcaron el rumbo para nuestro país y para el Estado.

En este contexto tenemos una obligación y una oportunidad. Tenemos la obligación de ser útiles a la transformación de nuestro pueblo. Andalucía no puede esperar más, cada día que pasa están más en peligro nuestros derechos, nuestros servicios públicos, nuestros trabajos y en definitiva nuestro futuro. Y tenemos la oportunidad de hacerlo porque en el pueblo andaluz están arraigadas la rebeldía y la solidaridad, porque hay movimientos, asociaciones y colectivos que todos los días plantean alternativas, porque en nuestra tierra hay hambre y sed de un mañana. Por ello, seremos inflexibles en la defensa de nuestro autogobierno como herramienta que garantiza la justicia social.
Decía Antoine de Saint-Exupéry en “El Principito” que “Si quieres construir un barco no empieces por buscar madera, cortar tablas o distribuir el trabajo; primero has de evocar el anhelo del mar libre y ancho”. En Andalucía ese anhelo existía y sigue existiendo y ahora tenemos, además, algunas de estas tablas de madera ya preparadas. Es hora de convertirnos en viento e impulsar fuerte nuestra barca marinera.

Para esta tarea, tenemos la herramienta: Adelante Andalucía y todas y cada una de las asambleas territoriales de Adelante.

Hace dos años nació Adelante Andalucía, con la A de Andalucía a la que añadimos la A de Alegría, de Avance y de Andalucismo y con estas cuatro premisas:

En primer lugar, una clara vocación andalucista, de construcción de un sujeto político propio de obediencia andaluza que en una lógica de colaboración con otros, mantenga una inconfundible lealtad al Pueblo Andaluz. Una fuerza que habla, piensa y siente en andaluz, con decenas de acentos diferentes, y está orgullosa de ello. Una fuerza que reconoce la pluralidad, en un pueblo que acoge y que sabe que andaluz o andaluza no es sólo quien nace en Andalucía sino quien trabaja, sueña, ama y lucha en y por Andalucía.

En segundo lugar, la necesidad de desarrollar una propuesta política alternativa en fondo y forma, ambiciosa, que no tenga como aspiración alcanzar una pequeña cuota de poder supeditada a otros, sino que se perciba como una transformación profunda de nuestra tierra. En definitiva, un proyecto para Andalucía, independiente al socialiberalismo que representan los gobiernos pasados en nuestra

tierra, y que construya una alternativa desde la izquierda transformadora, el ecologismo y el feminismo.
En tercer lugar, el convencimiento de que es necesario un proyecto que sea un dique político firme y contundente frente a las derechas, que ni por acción u omisión posibilite que avance su poder político, social e institucional.
En cuarto lugar, la creación de un espacio plural, amplio, amable, participativo, receptivo, heterogéneo, horizontal y construido por organizaciones y personas individuales desde abajo hacia arriba.

Hoy reivindicamos esas cuatro premisas como un horizonte claro hacia el que caminar. Asimismo, afirmamos, precisamente por los duros momentos que atraviesa el pueblo andaluz, que no habrá una sola batalla social (en defensa de la sanidad pública, de la educación pública, de los derechos laborales, de la vivienda, de nuestro entorno natural, etc.), ni un sola contienda electoral (sean municipales, autonómicas, generales o europea), en la que Adelante Andalucía no tenga que estar y tener voz propia para defender, humildemente pero de forma decidida, los intereses de la mayoría social andaluza.

Nacimos con una vocación por crear unas formas políticas nuevas, para romper con la representación en términos clásicos, para acabar con los privilegios de la política y potenciar la participación.

Los principios y las tareas con las que nació Adelante Andalucía siguen vigentes. Algunas las hemos impulsado con éxito, otras siguen siendo metas a lograr entre todas y todos con ilusión, trabajo, convicción, firmeza y esperanza en un futuro distinto y próspero para Andalucía.

Se está realizando un buen trabajo institucional a todos los niveles, se están defendiendo con valentía los intereses del pueblo andaluz representándolo sin más interés que el bien común. Ahora es el momento de dar un paso más hacia un horizonte claro.

Este manifiesto es el compromiso de quienes lo firmamos para que Adelante Andalucía sea la herramienta para cambiar la realidad de nuestra tierra en todos los frentes:

• La acción social en la calle y en las instituciones, la defensa de nuestra sanidad y educación públicas, de los derechos laborales de la clase trabajadora, de la vivienda, de nuestro medio ambiente, de nuestras pymes, de nuestras/os autónomos, de nuestra cultura y nuestra identidad.

• Y en el contexto político, uniendo fuerzas y voluntades para garantizar una voz netamente andaluza en todas las instituciones, un sujeto andaluz en defensa de los intereses de la mayoría social andaluza.

Por todo ello, convocamos al Pueblo Andaluz a continuar activas/os en las asambleas de Adelante en nuestros pueblos y comarcas, “patios” de convivencia y fomentar el debate colectivo a través de los cuales sigamos construyendo juntos y juntas esta herramienta social, política y cultural fuerte, transversal y andalucista que defienda nuestra tierra, poniéndola siempre en el centro.

Miles de andaluzas y andaluces ya asumieron que Adelante debe ser la herramienta que crezca y empodere a Andalucía, como sujeto político histórico y activo, sin vasallaje en Madrid y con el espíritu de solidaridad y unión con el resto de pueblos e identidades del estado. Y se necesita la ilusión, la fuerza y la convicción de muchas y muchos miles más para avanzar y conquistar el futuro, un mañana que comienza hoy, que nos convoca a ponernos en marcha y a convertirnos en viento y en brújula para que comience el tiempo de Andalucía. Podremos tener el orgullo de decir que somos parte de este proyecto netamente andaluz, de esta herramienta distinta que tiña nuestro futuro de verde y blanco.

¡Viva Andalucía Libre!