El grupo parlamentario Adelante Andalucía ha manifestado hoy su apoyo al colectivo de más de 2.000 trabajadores de los servicios de a bordo de AVE y Larga Distancia RENFE que se enfrentan a la desaparición de sus empleos toda vez que el Gobierno central ha anunciado la suspensión de este tipo de servicios en su red de trenes. Para el portavoz de Empleo de la confluencia, Nacho Molina, la decisión del Gobierno supone una “irresponsabilidad” en el contexto de nueva normalidad post-Covid: “precisamente donde debemos extremar las precauciones y poner todos los recursos humanos necesarios es en el transporte público”, ha afirmado el dirigente, que ha instado al Gobierno central a reconsiderar el cese de la actividad y garantizar su mantenimiento en estos momentos en que “la seguridad y el servicio a bordo son especialmente necesarios”.

En esta línea, Molina ha subrayado que la vuelta a la normalidad ha supuesto que, desde el pasado día 22 de junio, RENFE haya ofertado el 100% de las plazas de los trenes en circulación, mientras que sólo un 5% de la plantilla se ha incorporado a sus puestos, reduciendo gravemente las condiciones de seguridad de estas circulaciones. En opinión del diputado, el retorno de los trabajadores a sus puestos es crucial dado que son los responsables de, entre otras actividades, acudir a las llamadas de emergencia que se producen a bordo, asistir a personas con movilidad reducida o a menores que viajan solos, velar por el cumplimiento de protocolos de seguridad, etc. “Se trata de una temeridad que no sólo reduce la seguridad y confort en los trenes, sino que además devalúa este servicio público ante los usuarios”, ha argumentado Molina.

Tras la reunión mantenida con delegados sindicales de CCOO de Ferrovial (adjudicataria de este servicio), el portavoz de empleo de Adelante ha instado al Ministerio de Fomento y la dirección de RENFE a que hagan públicas la fecha y condiciones de la próxima licitación del servicio y que no aprovechen la actual coyuntura económica para renovar el servicio “con condiciones a la baja que sufrirán directamente los trabajadores”. Finalmente, Molina se ha comprometido con los representantes sindicales a apoyar las peticiones de continuidad para todos los trabajadores; estudiar la potencial internalización de este servicio que se viene prestando desde hace 100 años; así como a respaldar las próximas acciones de reivindicación como la movilización prevista el próximo 30 de junio.