• Las diputadas de Adelante Andalucía María Gracia González y Vanessa García han resaltado que “se hace necesaria la presencia de la figura de la psicóloga y psicólogo general sanitario como puerta de acceso al SAS”
  • El confinamiento lleva a “una situación especialmente estresante que hay que abordar adecuadamente para que los problemas de salud mental no se cronifiquen”

Adelante Andalucía ha pedido este viernes a la Consejería de Salud de la Junta que “contrate a un turno de psicólogos para tratar las demandas derivadas de la situación mental y psicológica de la población andaluza” a raíz de la crisis sanitaria por el Covid 19. El abordaje es necesario tanto para los pacientes que “han visto agravada su clínica”, así como para la ciudadanía en general y para “grupos de población específicos y vulnerables” susceptibles de “padecer problemas de salud mental y emocional debido a la crisis”.

Las diputadas de la formación María Gracia González y Vanesa García, vicepresidenta y vocal respectivamente de la comisión de Salud del Parlamento, han añadido que “es prioritario”, igualmente, “la formación en atención psicológica en estados de emergencia a todo el colectivo” para desempeñar “con eficacia una labor esencial en la Sanidad Pública”, que “ya venía siendo denostada” por los gobiernos andaluces “sin tener una presencia adecuada en los centros sanitarios, sobre todo de atención primaria, con la figura del psicólogo y psicóloga general sanitario”.

En este sentido, González ha explicado que esta figura profesional “es lo que viene a ser el médico de familia que, si lo cree necesario, derivará a un especialista, lo que en psicología es el psicólogo clínico”, figura dominante en el SAS. La Psicología General Sanitaria, al igual que la Medicina General, “es la que debe ser puerta de acceso al sistema público de salud de la población en general”, ha subrayado, para indicar que estos profesionales “son los competentes para el abordaje de la promoción de la salud mental y de la prevención de problemas o trastornos psíquicos de diversa índole”. Así, ha recordado que en “la mayoría de los países europeos existe el o la profesional de la Psicología General Sanitaria en los servicios de atención primaria de los centros de salud, mientras que en Andalucía esta figura brilla por su ausencia” y el encargado de hacer la derivación es el médico de familia, en plena crisis sanitaria, económica y social.

Igualmente, García ha explicado que “se hace necesario un abordaje que tenga en cuenta a sectores específicos y especialmente vulnerables” como son todo el personal sanitario, los niños, las niñas y los adolescentes (“los grandes olvidados en esta crisis”) y un tercer sector en el que “se incluye a personas que ya padecían problemas de salud mental”. Este último sería el que tiene que recaer en la figura del psicólogo y psicóloga clínica, mientras que los dos anteriores, en primer término, recaen en el profesional de la Psicología General Sanitaria.

Para que esto sea posible, las parlamentarias han reclamado también “el compromiso y la implicación de los colegios oficiales de Psicología de Andalucía (el occidental y el oriental) y de las universidades andaluzas, para que faciliten el estudio del master en emergencias, así como el de Psicología General Sanitaria, requisito junto con la obligatoriedad de estar colegiado y de tener un seguro de responsabilidad civil para ejercer en la Sanidad Pública.

“La situación actual de la salud mental no cumple con lo que está recogido en la Constitución Española”, ha subrayado García, existiendo una “tremenda desigualdad e inequidad” en el abordaje sanitario “en función de los diferentes territorios de España”. Ahora, el estado de alarma obliga a las personas a permanecer confinadas en sus casas, lo que conlleva a una “situación indudablemente estresante”, tanto por los motivos que han llevado a tomar esta “drástica” medida, como por la propia situación de confinamiento, en la cual las familias se ven obligadas a convivir las 24 horas “con todos los potenciales conflictos y riegos que eso genera”. Además, hay que unir “la incertidumbre de no saber exactamente por cuánto tiempo se prolongará la situación y la inquietud de no saber qué consecuencias traerá la crisis”, ha apuntado.

Asimismo, esta situación de confinamiento “afecta especialmente a casos extremos” como son las víctimas de maltrato, tanto mujeres que sufren violencia de género como menores que, “desgraciadamente”, son víctimas “de diferentes abusos por parte de los adultos con los que conviven”, ha incidido González. A ello hay que añadir a las personas que tienen adicciones y que ahora no pueden tener acceso a las sustancias o estímulos que consumen, lo que “puede desembocar en alteraciones graves que les afecte tanto a ellos mismos como a las personas con las que conviven”. Otro grupo especialmente vulnerable es el de las personas mayores, “muy castigados en esta crisis por la enfermedad y por la soledad que tienen que soportar en muchos casos”.

Toda esta situación sobrevenida “pone de manifiesto las deficiencias en el abordaje de la Salud Mental en la comunidad”, por ello desde Adelante Andalucía han remarcado que esta labor “no se puede dejar en manos de la solidaridad de los grupos de apoyo, que “no deja de ser un sistema no profesionalizado ni remunerado”, lo que “es ejemplo del poco respeto y la poca importancia que se le otorga a la salud mental de la población en general y de las personas con patologías psíquicas en particular”.

Así, tanto González como García han aseverado que existe “un sistema y una situación que requiere de medidas urgentes, profesionales y eficientes que eviten el trauma social por los excepcionales momentos que estamos viviendo”, y que puede llevar a que “la mala salud psicológica y emocional se cronifique en el tiempo y genere nuevos tipos de problemas graves de salud física”, así como “de desigualdad, vulnerabilidad y brecha social que supongan un colapso en nuestra sociedad”.