• El grupo provincial apoya el Plan de Ayudas Sociales presentado por la Diputación pero “la salida de la crisis no puede ser más de lo mismo: más monocultivo del turismo, más precariedad, más privatizaciones, más recortes, servicios sociales desbordados o residencias de ancianos como negocio”, ha declarado la diputada provincial Lorena Garrón
  • Garrón ha insistido en que esta crisis ha revelado la labor esencial de trabajos feminizados y precarizados como de enfermeras, trabajadoras de ayuda a domicilio o limpiadoras y ha reclamado blindar sus derechos

La diputada provincial de Adelante Cádiz, Lorena Garrón, ha reclamado a la Diputación Provincial reforzar los servicios públicos, cambiar el modelo productivo de la provincia y más feminismo para salir de la crisis del COVID19. En el pleno de hoy, que se ha celebrado telemáticamente, Adelante Cádiz ha votado a favor del Plan de Ayudas Sociales de la Diputación por la crisis sanitaria del coronavirus, no sin dejar claro que “este plan es necesario para dotar a los ayuntamientos de recursos para hacer frente a la situación pero no es suficiente para hacer frente a esta crisis económica y social”.

Garrón ha recordado que “necesitamos un plan de empleo, más personal en todos los servicios, agilizar las ayudas sociales que garanticen los suministros básicos a quienes ya tenían problemas de antes y a quienes empezarán a no poder pagar esas facturas”. “Es el momento de no dejar a nadie atrás y la Diputación tiene que poner todos los recursos en ello”, continuó.

Para la diputada provincial, “esta pandemia ha dejado al descubierto la fragilidad de un modelo económico basado en el turismo y la hostelería que no es capaz de resistir ante estos envites”. Además, “ha puesto en evidencia la escasez de recursos económicos y de personal, la falta de planificación y las consecuencias de los recortes y de la privatización de nuestros servicios públicos”. Es por ello, que Adelante ha reclamado “más recursos, más empleos, más personal y más servicios públicos”, y como imprescindible también “la inversión en un cambio de modelo productivo más sólido, más fuerte que ponga en valor nuestros recursos y patrimonio en lugar de expoliarlos”.

Así las cosas, “la salida a esta crisis no puede ser más de lo mismo: no puede ser más turismo, más hostelería, más recortes, más privatizaciones y más precariedad. Esas políticas tienen consecuencias y nos han dejado ahora totalmente desprotegidos ante una enfermedad”. Por eso, “necesitamos una sanidad más fuerte, unas residencias que, en lugar de enriquecerse, protejan y cuiden a nuestros mayores, unos servicios sociales que no estén desbordados y faltos de personal”. En definitiva, “necesitábamos y necesitamos hoy más que nunca políticas que pongan nuestras vidas y nuestros derechos por delante de los beneficios e intereses de unos cuantos” .

Lo esencial no puede ser lo más precario”

Garrón ha querido además una cuestión “fundamental” de esta crisis”. “Necesitamos más feminismo porque si hay algo que ha dejado en evidencia esta crisis es lo que las feministas llevamos años diciendo: sin nosotras no se mueve el mundo, los cuidados sostienen nuestras vidas”. Así, “desde el inicio del estado de alarma hemos visto cómo los trabajos esenciales tienen que ver con los cuidados: las sanitarias, las limpiadoras, las empleadas domésticas, las trabajadoras de ayuda a domicilio, las cajeras de supermercados y un largo etcétera de sectores feminizados, precarios y que están en primera línea”.

Por eso, “lo esencial no puede ser lo más precario. Tenemos una deuda con aquellas que han trabajado, más que nunca y sin cobrar”, como en las residencias de mayores de El Puerto o de Cádiz. “Si las invisibles son imprescindibles, apostemos por recuperar los servicios que se han mostrado tan esenciales, por blindar sus derechos laborales”.

Para Adelante, “la vuelta a la normalidad no es una opción porque ese era el verdadero problema: la normalidad es una provincia castigada por el paro y por el olvido de quienes se han ido turnando para gobernar en la Junta y en el Gobierno”. Por eso, “necesitamos planes que no sólo cubran los mínimos, sino que sean más ambiciosos, más valientes, más desde el corazón y no desde la cartera”.