• Piden que lo que no se ingrese a los diputados pase directamente al Servicio Andaluz de Salud o a los Servicios Sociales
  • Solo en dietas en Parlamento se gasta 150.000 euros al mes

El grupo parlamentario de Adelante Andalucía ha registrado en el Parlamento Andaluz una petición para que se aplique a los 109 diputados y diputadas de la cámara un recorte de entre el 45% y el 60% en sus ingresos, dependiendo de los pluses y complementos de los diputados. Para Teresa Rodríguez, presidenta del Grupo Parlamentario de Adelante Andalucía, el objetivo es “arrimar el hombro” como lo está haciendo todo el personal de los servicios fundamentales y “ante las condiciones a las que se está sometiendo a nuestro pueblo con ERTEs, despidos o carencia de ingresos”.

Se trata de un recorte progresivo en función de los ingresos que recoge, en primer lugar, la eliminación completa de las dietas por alojamiento y desplazamiento (indemnizaciones), a excepción de quienes tengan que viajar para reuniones de coordinación parlamentaria convocadas presencialmente por el Parlamento o aquellos gastos de alquiler que no pudieran rescindirse de quienes habitualmente viven desplazados en Sevilla, previa justificación documental. Hay que recordar que estas dietas, denunciadas en otras ocasiones por Adelante Andalucía, ascienden a cantidades de entre 2500 euros para portavoces y miembros de mesa y 800 euros en el caso de diputados que viven en Sevilla. Todas estas dietas mensuales, recuerda la formación, son sin justificación documental y libres de impuestos.

Además, al recorte de las dietas se suma un recorte generalizado del 30% en las nóminas de los diputados y diputadas, incluyendo salario base y complementos. Ambas cantidades suman un recorte total de en torno al 60% en el caso de los diputados y diputadas que cobran más complementos y como mínimo de entorno al 45% en el caso de los diputados y diputadas que cobran menos complementos.
Rodríguez, considera que “en estos tiempos en los que el personal de los servicios fundamentales están soportando enormes sobrecargas laborales, en algunos casos en condiciones de precariedad absoluta como el personal de asistencia telefónica, supermercados, limpieza, repartidores o el personal sanitario, en estos tiempos en los que quienes tienen un pequeño negocio no saben cuándo van a ingresar un solo euro en sus cuentas, en estos tiempos en los que los asalariados y asalariadas han sufrido ERTEs, despidos y abusos de todo tipo; los representantes del pueblo andaluz no podemos permanecer intocables en nuestras tribunas y, aunque sigamos trabajando desde casa, como tantos y tantas en estas fechas, podemos asumir perfectamente este esfuerzo”

La petición a la Mesa del Parlamento solicita que ese recorte se convierta en ingresos para el Servicios Andaluz de Salud y los Servicios Sociales para que se inviertan en equipos de protección, respiradores y ayudas a las víctimas de esta crisis sanitaria, económica y social.

Solamente en dietas el parlamento gasta más de 150.000 € al mes, en varias ocasiones Adelante Andalucía ha denunciado públicamente que el cobro de estas dietas no requiere ningún tipo de documentación justificativa, que no se publican en el portal de transparencia y que no pagan impuestos, con lo que en no pocas ocasiones las han calificado como “sobresueldos en B”, proponiendo su condicionamiento a justificación documental y su interrupción durante periodos inhábiles de la cámara. Nunca han conseguido el voto favorable de ninguna otra fuerza política. En el escrito que presentan a la cámara especifican que el recorte puede ser mayor si los grupos así lo desean, pero establece los mínimos antes descritos.

Adelante Andalucía tiene una política todo el año de limitación salarial estableciendo el cobro máximo de tres SMI anteriores a la última subida. Algunos diputados como Teresa Rodríguez, cobran su salario habitual anterior al cargo, en su caso un sueldo de profesora de secundaria, donando lo demás a una caja de solidaridad que en los últimos años ha dedicado sus fondos a distintas causas sociales: trabajadoras y trabajadores en huelga, comedores escolares o personas refugiadas.