Transporte y movilidad

El transporte ocupa un factor preponderante en la matriz de consumo energético de Andalucía y, por tanto, en la configuración de sus dependencias internas y externas en materia de producción energética. Hay que tener en cuenta, además, que es uno de los principales responsables de las emisiones de gases efecto invernadero en Andalucía. La red de infraestructuras y transporte es un activo cuantitativamente relevante para la geolocalización de unidades económicas y, por tanto, para el modelo de concentración/dispersión del trabajo y la vivienda. Esta red, además, configura o imposibilita hábitos de movilidad, ocio, acceso a servicios y consumo, que en el medio y largo plazo ejercen de vectores de transformación de la identidad territorial de las comunidades comunicadas o incomunicadas.

Nuestro programa electoral en materia de transporte e infraestructuras trasciende el sumatorio de soluciones parciales a problemas perentorios o coyunturales. Es, por el contrario, el intento de dibujar una hoja de ruta para transformar los patrones de movilidad impulsando su versatilidad, ampliando los horizontes de conectividad y focalizándonos en la vertebración y articulación territorial. En definitiva, para la superación de la ineficiente política tradicional de transportes e infraestructuras, es preciso el desarrollo de una verdadera política de movilidad sostenible, orientada a minimizar de manera paulatina el impacto ambiental de los desplazamientos de personas y mercancías. Esto facilitará el acceso a bienes, servicios y relaciones con parámetros de control de la contaminación acústica y atmosférica acordes con nuestra estrategia integral contra el cambio climático y facilitadora de la transición energética.

Tenemos, en algunos aspectos, una herencia envenenada por el sobredimensionamiento de vías de gran capacidad, en términos físicos y en longitud de desplazamientos. Los recorridos de las personas y las mercancías por carretera han crecido de forma exponencial, mientras que el ferrocarril, al sufrir un estancamiento en inversiones y mantenimiento, ha provocado que España y Andalucía sean una singularidad en Europa respecto a este medio de transporte, por su bajo peso porcentual. A nivel europeo, el sector ferroviario aspira a convertirse en el modo de transporte por excelencia, dando respuesta a grandes retos que afronta nuestra sociedad, como la cada vez mayor congestión de las redes de comunicación europeas, la contaminación e impacto ambiental de otros modos de transporte y el consumo energético y de recursos. Además de la mayor cohesión social del modelo ferroviario que se promueve. En Andalucía hay que dar pasos en ese sentido.

Desde el diseño de la movilidad andaluza se deben desarrollar contextos que mejoren nuestra resiliencia frente a la aspiración de generar crecimiento como única alternativa para generar economía y empleo, como así se insiste. Apuntamos alto porque el reto es grande y el punto de partida muy poco satisfactorio.

Nos encontramos en la actualidad con una red ineficaz en términos energéticos y ambientales, altamente dependiente del transporte por carretera, el más contaminante y con mayor consumo energético para el transporte de proximidad, media y larga distancia, de personas y de mercancías. Las largas caravanas de camiones que, atravesando toda la península desde nuestro sur, buscan la frontera hacia los países de nuestro entorno europeo y más allá, deben sustituirse por convoyes ferroviarios de distribución de mercancías y conexión de territorios.

Uno de los factores determinantes es la escasa intermodalidad de una red, que, en el caso del ferrocarril, es poco accesible y no se encuentra integrada ni cadenciada. Una red de conexión entre los municipios andaluces que replica la fórmula estatal, en modo árbol, privilegiando los centros de decisión y relegando el objetivo de la cohesión territorial que propiciaría un modelo mallado de interconexión entre las agrociudades y capitales andaluzas. Una red de infraestructuras ferroviarias fuertemente dual. Efectivamente, la planificación de las infraestructuras que conforman la red de transporte andaluza es ajena a las necesidades de servicio de la mayoría de la población.

El modelo de planificación de las infraestructuras y los servicios de transporte en España se ha caracterizado por un diseño parcelado, en el que el promotor de la infraestructura, típicamente el Gobierno estatal, no se comunicaba con el proveedor de los servicios, comunidades autónomas y ayuntamientos. Ha sido, además, un diseño cortoplacista, electoralista y carente de voluntad planificadora más allá de favorecer los intereses especulativos. Un diseño, por otro lado, ajeno a las necesidades cotidianas de la ciudadanía, que ha primado la conectividad de personas con alto nivel de renta frente a la movilidad. El modelo AVE se ha convertido en la única referencia en la agenda de gobierno, mientras asistimos al desmantelamiento de la red de media distancia y del transporte de mercancías, así como el encarecimiento sostenido de los desplazamientos, prohibitivos para una mayoría que queda doblemente incomunicada por tren, o es muy caro o directamente no tienen el servicio.

En materia portuaria, nuestra red de puertos dependientes del Estado está escasamente coordinada, a pesar de que el nombramiento de sus presidencias depende del Gobierno autonómico y de que la Junta cuenta con varios miembros en sus órganos de dirección. En los puertos de competencia autonómica, se ha renunciado a su gestión directa sin contraprestaciones que garanticen el compromiso de los concesionarios en la modernización de las infraestructuras, la creación de empleo o la sostenibilidad ambiental. Además, el Plan Director de Puertos está sin desarrollar, con infraestructuras pendientes que resultan imprescindibles para el desarrollo de la actividad pesquera y la seguridad de las operaciones portuarias en general.

Por otro lado, la creación de nuevos puertos deportivos, en muchas ocasiones sin demanda real de amarres, ampara el impulso de nuevos desarrollos urbanísticos especulativos con gran impacto sobre la costa andaluza.

Nuestros aeropuertos sufren un abandono similar. Se obvia la potencialidad de Málaga como hub aeroportuario y punto al que lleguen redes ferroviarias que distribuyan viajeros no solo en el eje litoral, aún incompleto. Además, se condena su segunda pista, como al propio aeropuerto de Sevilla, a categorías inferiores a la que les corresponde, con decisiones miserables en la infradotación de personal. Los aeropuertos de Andalucía oriental, el Federico García Lorca de Granada-Jaén y el de Almería ofrecen grandes posibilidades de crecimiento que requieren el apoyo de la administración andaluza.

Propuestas

Propuesta 1528 Reactivar la aprobación de la Ley de Movilidad Sostenible de Andalucía, desde la que desarrollar un Plan de Movilidad Sostenible que aborde, entre otras cuestiones:

  1. El programa de servicios de transporte público colectivo y de infraestructuras viarias, ferroviarias, portuarias y aeroportuarias para el transporte multimodal de personas, incluyendo tanto las inversiones y gastos que corresponden a la AGE como las de carácter autonómico, en el marco competencial del Estatuto de Autonomía de Andalucía.
  2. El programa de servicios logísticos e infraestructuras viarias, ferroviarias, portuarias y aeroportuarias para el transporte de mercancías que, en el marco de las redes transeuropeas de transporte, contemple las inversiones y gastos que corresponden a la AGE, así como las inversiones y gastos de carácter autonómico para el desarrollo de la red de plataformas logísticas de Andalucía y de las terminales intermodales.
  3. Las inversiones necesarias para la transición a una movilidad sostenible en las aglomeraciones urbanas, invirtiendo los porcentajes de uso del transporte público, que se encuentran en torno al 10%, con los del vehículo privado a motor, que son alrededor del 50%.

Propuesta 1529 Revisar el Plan de Infraestructuras para la Sostenibilidad del Transporte (PISTA 2020) al objeto de adecuarlo a las necesidades de una transición del sistema de transporte andaluz a un modelo de movilidad sostenible, con el tren como medio de transporte prioritario. Esto evitará la construcción de nuevas carreteras y se hará teniendo en cuenta la reconsideración de las prioridades de inversión en un escenario económico diferente.

Propuesta 1539 Desarrollar el ferrocarril como el medio de transporte vertebrador de Andalucía, estableciendo una moratoria a la construcción de nuevas infraestructuras de AVE y recuperando las líneas convencionales existentes infrautilizadas o en desuso, así como la conexión oriental a través de la línea Guadix-Almendricos, con Portugal a través de la línea Gibraleón-Ayamonte, y con el oeste peninsular a través de la línea de la Plata.

Propuesta 1531 Negociar con el Ministerio de Fomento, así como con Renfe y Adif, el desarrollo pleno de la Ley de Servicios Ferroviarios de Andalucía, asumiendo la competencia plena en materia de diseño, desarrollo e inversión de la red ferroviaria andaluza al objeto de crear un servicio ferroviario regional y promover la ejecución de redes de Cercanías en las aglomeraciones urbanas, ampliando las existentes.

Propuesta 1532 Retomar el convenio con el Estado para la construcción del eje ferroviario transversal de Andalucía e impulsar la ejecución de proyectos contemplados en la planificación territorial, así como estudios informativos de nuevas conexiones de centros urbanos, logísticos o industriales.

Propuesta 1533 Usar las estaciones de ferrocarril como centros intermodales de transporte, facilitando la interconexión entre servicios ferroviarios y en los que confluyan las líneas de autobuses, que deben garantizar el servicio público de transporte de todos los municipios de Andalucía.

Propuesta 1534 Aumentar el presupuesto y dotación de mantenimiento de la red vial de ámbito autonómico e impulsar la reconversión ecológica de las carreteras andaluzas, intentando resarcir la fragmentación territorial producida.

Propuesta 1535 Evaluar los conflictos de movilidad por carretera, en los diferentes puntos del territorio andaluz, para darles solución acorde con las necesidades de servicio y las políticas de lucha contra el cambio climático

Propuesta 1536 Constituir, por los cauces legales que se estimen pertinentes, una dirección permanente de puertos andaluces, para coordinar el funcionamiento de los puertos de titularidad estatal y dirección nominada por la autonomía, propiciando sinergias y evitando duplicidades.

Propuesta 1537 Potenciar el desarrollo de la red de plataformas logísticas de Andalucía, con especial atención al nodo logístico de Antequera como parte central de la red de Andalucía, al de Algeciras como conexión intercontinental y al de Linares como enlace con el resto de la península.

Propuesta 1538 Consolidar y mejorar los servicios de los Consorcios Metropolitanos como autoridad de transporte mediante una mejora de la financiación y la planificación del trabajo de los mismos, incorporando la intermodalidad, el transporte en bicicleta y sistemas de bicicletas públicas asociadas al uso del transporte público colectivo, con fórmulas disuasorias para la utilización del vehículo particular.

Propuesta 1539 Finalizar la elaboración de los Planes Metropolitanos de Transporte o de Movilidad Sostenible de las Aglomeraciones Urbanas, para que las zonas que aún carecen de este instrumento puedan aplicar medidas de racionalización, dotación de infraestructuras y mejora de los tránsitos.

Propuesta 1549 Recuperar la gestión del transporte público según vayan cumpliendo las concesiones de la explotación de las líneas, y adaptar estas a las necesidades de la ciudadanía en lugar de a los intereses económicos de las concesionarias.

Propuesta 1541 Estudiar formas novedosas de oferta de transporte público colectivo en zonas rurales, poblamiento disperso o alejado de los grandes ejes de comunicación, tales como transporte bajo demanda, taxis colectivos, etc., al objeto de permitir el derecho universal a la movilidad.

Propuesta 1542 Dotar económicamente el Plan Andaluz de la Bicicleta, incidiendo en las infraestructuras propias, especialmente en las carreteras autonómicas y comarcales, y en caso de que estas no sean viables, en el uso de la bicicleta en el espacio público compartido.

Propuesta 1543 Adaptar los transportes públicos de competencia autonómica y local de Andalucía a las necesidades de las personas con capacidades diversas, garantizando su accesibilidad y el disfrute de sus derechos.

Propuesta 1544 Aplicar la perspectiva de género en la identificación de pautas de desplazamientos, flujos e itinerarios, con el incremento de la red de itinerarios peatonales, haciéndolos más seguros y cómodos.

Propuesta 1545 Exigir el cumplimiento del Decreto 293/2009, por el que se aprueba el reglamento que regula la accesibilidad en las infraestructuras, el urbanismo, la edificación y el transporte en Andalucía. Para ello, prestaremos especial atención a la inspección, aumentando el número de inspectores en materia de accesibilidad.

Propuesta 1546 Priorizar la construcción de infraestructuras y redes de transporte público urbano que circulen en superficie.

Propuesta 1547 Seguir las indicaciones de la Cámara de Cuentas de Andalucía, y de la UE, que pone en cuestión las fórmulas de colaboración público-privada en la construcción de infraestructuras, por ser absolutamente contrarias a los principios de racionalidad y eficiencia de los recursos públicos.

Propuesta 1548 Exigir informes realistas de costes y beneficios externos para todos los proyectos de nuevas infraestructuras o de fases pendientes de proyectos iniciados, así como los de puesta en servicio de las ya existentes, de forma que previamente a su ejecución se hayan evaluado correctamente los costes sociales y ambientales derivados de la misma.

Propuesta 1549 Trabajar para erradicar prácticas intrusivas, basadas en el dumping laboral y la evasión fiscal en el sector del transporte público en cualquiera de sus modalidades.

Propuesta 1559 Fomentar la electrificación del transporte con procedencia energética de fuentes renovables.

Propuesta 1551 Renovar paulatinamente, con vehículos sostenibles, la flota de los servicios de transporte público, y promover la contratación pública sostenible en materia de transporte cuando no sea posible la gestión pública directa, incluyendo en los pliegos de condiciones técnicas la oferta de vehículos movidos con energías limpias y renovables.