Cultura andaluza e interculturalidad

Tenemos muy claro que la cultura es eje vertebrador de la sociedad. En su seno se desarrollan cuestiones tan importantes como la identidad, la educación, diferentes contextos económicos, sensibilidades y formas de relacionarnos entre vecinos y pueblos, el modo en que vemos al otro o a nosotras mismas, la memoria. Es un hecho inherente a la política, o mejor dicho, a lo político. Las administraciones públicas son responsables de garantizar la cultura como un derecho de toda la ciudadanía y de gestionarla como bien común del que formamos todas y todos formamos parte. Por ello, es imprescindible evitar las injerencias políticas, que intenten utilizarla para fines particulares o partidistas o que pretendan coartar su libre desarrollo y su autonomía. Básicamente, su papel debería limitarse a cuidar de nuestro ecosistema cultural preservando la diversidad, facilitando su acceso, conservando nuestro patrimonio, fomentando el desarrollo de proyectos emergentes, protegiendo a las trabajadoras y los trabajadores de este ámbito, impulsando nuevas formas de innovación y fortaleciendo modelos de gestión sostenibles basados en la economía social. Pero, sobre todo, debe procurar que ese ecosistema se nutra de la luz de la transparencia y se riegue adecuadamente por el agua de unos una inversión más caudalosa.

Durante los últimos 40 años la cultura en Andalucía ha venido padeciendo la misma pérdida de recursos, y por tanto de derechos, que, en otros ámbitos fundamentales de nuestra sociedad, como son la sanidad o la educación. Hasta el punto de dejar en plena sequía a nuestro ecosistema cultural, que sobrevive gracias al empeño de muchas personas que se han preocupado por mantener un tejido cultural vivo que solo queda ensombrecido por esa falta de recursos que dificultan la planificación y un óptimo nivel de desarrollo. La cultura ha venido siendo utilizada para poner en marcha políticas con otros fines, como son la mercantilización nuestras vidas, sobre todo a través de procesos de gentrificación y turistificación, privatizando el espacio público, o para convertir nuestras formas de socialización a través de la cultura en meras formas de consumo.

Es absolutamente necesario no solo aumentar los recursos económicos sino, además, agilizar su gestión. Para ello tenemos que hacer un gran esfuerzo por acabar con la excesiva burocratización de los procedimientos administrativos y dejar de sobrecargar a las y los profesionales de este ámbito entendiendo su especificidad. Llevar a cabo un proyecto cultural no es comparable a los proyectos de otros ámbitos económicos ya que no siempre atienden a los principios de rentabilidad económica sino social. Las prácticas artísticas a veces funcionan como procesos que producen conocimiento, como ocurre en el ámbito científico, y otras mejoran nuestra calidad de vida desde múltiples facetas, desde la resolución de conflictos, la educación en valores o el disfrute ante la apreciación de manifestaciones como la música, la danza o el teatro.

Debemos atender, además, al contexto actual, en el que la cultura es tanto producida como recibida por toda la sociedad en su conjunto, por lo que se hace imprescindible que las personas puedan decidir, de manera activa y continuada, cual es la cultura que quieren para su comunidad y para cada territorio en particular (ciudad, pueblo, comarca, etc.). Mejorar los mecanismos de escucha y abrir canales de comunicación fluidos entre ciudadanas e instituciones, donde se produzca un verdadero diálogo. En esta línea, desde Andalucía nos debemos volcar aún más en fomentar la enseñanza de las artes, con especial atención en los niños y niñas, pero también para edades más avanzadas. Los museos y centros culturales juegan un papel fundamental en esta cuestión, para lo que insistimos en la importancia de dotar a todas nuestras infraestructuras de contenidos y personal. Acabaron aquellos tiempos de los grandes contenedores de arte, de alto coste en su mantenimiento, que habitualmente han ido quedando vacíos.

Es hora de replantearnos el papel político de la cultura desde lo popular. Para ello, es necesario que trabajemos para dejar atrás esa idea, que nos han ido inculcando a partir de unas políticas culturales que atendían a intereses partidistas y de mercado, de que la cultura es algo accesorio, un lujo o simple entretenimiento. Debemos recupera su valor como herramienta de empoderamiento de las personas, de reconstrucción del tejido social a través del pensamiento crítico y de las formas de expresión que nos unen en la diversidad. Andalucía especialmente tiene que afrontar un gran reto que tiene por delante con respecto a la identidad andaluza, porque solo cuando nos identificamos con algo pasamos a la acción. Solo cuando mejore y aumente nuestra percepción como andaluzas y andaluces podremos trabajar para cambiar nuestra tierra y sacarla de la posición de subalternidad en la que se la intenta mantener. Para lo cual debemos empezar por conocernos, conocer nuestra verdadera historia, preocuparnos por conocer lo que se hace aquí y hacernos con las herramientas de producción para ser las que escribamos nuestra historia y nuestro futuro.

Para poder hacer posible este cambio, el primer paso sería recuperar la confianza en nosotras mismas y en las instituciones que gestionan lo que es de todas y todos. Y para ello no hay otra vía que la de la transparencia y la democracia. Cada toma de decisiones importante debe ser sometida a consultas públicas, toda contratación debe ser a través de convocatorias públicas que cumplan escrupulosamente la ley. Debemos implementar las medidas anticorrupción para que no se vuelvan a dar las situaciones vividas en años anteriores donde la cultura no solo ha sido para algunos políticos un escaparate sino también una despensa desde la que mantener y alimentar la red clientelar y de favores del partido. Con casi un 23% de paro en nuestra Comunidad, es indecente que los recursos para la cultura no lleguen a todas las personas que dedican su vida a este ámbito. Además, el arte y la cultura es un amplio territorio generador de empleo en nuestra Comunidad, que puede abrirse aún más a numerosas posibilidades. Por lo tanto, debe dársele máxima prioridad no solo al fomento del empleo en este sector sino a su vez mejorar las condiciones laborales de las y los trabajadores de la cultura.

Tenemos el capital humano necesario para que Andalucía sea referente cultural europeo y consigamos así ser generadores de nuevos proyectos socioeconómicos vinculados a la cultura y el conocimiento en colaboración con instituciones y empresas internacionales. Pero antes, es necesario dignificar a las profesionales de la cultura, tomar medidas concretas para que sean profesiones a tiempo completo con el suficiente respaldo social, en especial para las mujeres. Es imprescindible tomar en consideración y elaborar de manera concreta y efectiva planes de apoyo para los autónomos, las pequeñas y medianas empresas que en definitiva conforman y son mantenedoras de todo nuestro tejido cultural andaluz.

Desde Adelante Andalucía reivindicamos, además, más espacio dentro de los medios de comunicación para tratar los contenidos culturales de nuestra Comunidad. La comunicación es uno de los lugares fundamentales donde compartir y hacer cultura, por lo que consideramos muy necesario abrir esos espacios y poner en marcha proyectos audiovisuales en nuestra televisión pública donde se dé difusión y proyección internacional a las prácticas artísticas que aquí se desarrollan. Es urgente que existan ventanas que acojan programas de calidad dedicados a la cultura, críticos y abiertos a la diversidad, en los que las andaluzas y andaluces se sientan representados. Espacios abiertos y activos en los medios de comunicación, también digitales, que no se queden en la mera reseña de acontecimientos, sino capaces de analizar, poner en valor y proyectar todo el capital simbólico que entre todas estamos generando.

En estos momentos, artistas y trabajadoras y trabajadores de la cultura en Andalucía se encuentran ante la encrucijada de estar sometidos a un mercado que no les ofrece ni los recursos ni la formación necesaria para competir, encontrándose en una posición de servilismo institucional que poco va a variar por hallarse inmerso en la trama de clientelismo acumulado durante todos estos años. La salida a esta situación vendrá de la mano de unas políticas culturales que confían en nuestras posibilidades de desarrollo, que se basan en la transparencia, la escucha y la colaboración.

Propuestas

Propuesta 1465 Aumentar 40 millones en el presupuesto de la Consejería competente en materia de cultura, destinados a partidas de producción y difusión de actividades culturales, conservación del patrimonio histórico y arqueológico, fondo y modernización de bibliotecas, memoria democrática, así como para mantenimiento y modernización de la difusión de contenidos en los museos, de titularidad autonómica.

Propuesta 1466 Incluir en el presupuesto anual, inversiones para investigación, desarrollo e innovación cultural, en colaboración con los centros superiores de enseñanzas artísticas, las universidades, asociaciones y las y los profesionales del sector cultural.

Propuesta 1467 Crear un bono cultural anual para todas las iniciativas culturales dependientes de la Junta de Andalucía.

Propuesta 1468 Poner en marcha el Consejo de la Cultura Andaluza, constituido por personas externas a cualquier administración y que hayan demostrado su valía en el ámbito privado, actuando como verdaderos auditores reales externos y sin retribuciones económicas para sus componentes.

Propuesta 1469 Recuperar, rehabilitar y poner en valor la vivienda popular arquetípica en cada provincia o comarca de Andalucía, como parte de nuestro patrimonio histórico, no solo por su importancia evidente y significación cultural, sino por la profunda interrelación con las formas de vida de los andaluces y las andaluzas.

Propuesta 1479 Poner en valor el rico patrimonio inmaterial andaluz de todas las comarcas, evitando de este modo la uniformización que se viene observando en las últimas décadas.

Propuesta 1471 Teniendo Andalucía gran parte de población rural, promover el estudio y el uso de materiales característicos de cada zona dentro las viviendas sostenibles en cada área, recuperando las tradiciones ecológicas, energéticas y de materiales.

Propuesta 1472 Promover que las entidades locales puedan colaborar con la administración competente en materia de patrimonio cultural, más específicamente en las labores de tutela y protección, fundamentales para obtener una mejor definición de su patrimonio y otorgarle una seguridad jurídica mayor.

Propuesta 1473 Establecer que las entidades locales puedan contribuir a la financiación de la conservación, restauración y mantenimiento de su patrimonio cultural. Entendiendo por el mismo tanto la intervención en bienes inmuebles y muebles como las actividades de interés etnológico que lo transmiten y hacen visible en los diferentes niveles de la vida individual y colectiva.

Propuesta 1474 Elaborar y aplicar códigos de buenas prácticas para la gestión de entidades culturales, empresas y fundaciones de carácter público, así como otras públicas de gestión privada, para hacerlas eficaces, sostenibles, diversas, perdurables, transformadoras y dotadas de criterios de evaluación. Al mismo tiempo, se deberá elaborar un código de sanciones para aquellas personas que no las acaten, entendiéndose que éstas, al gestionar lo público, han de ser sancionadas de manera más dura que aquellas que gestionan lo privado.

Propuesta 1475 Mejorar la conservación de yacimientos arqueológicos andaluces protegidos, tanto los Bienes de Interés Cultural (BIC) como otros tipos de catalogaciones. Además, es necesario poner en valor los diferentes yacimientos arqueológicos de Andalucía que actualmente están cerrados y dotar de los fondos necesarios a las administraciones locales para que puedan crear empleo cualificado para profesionales que lleven a cabo estas catalogaciones.

Propuesta 1476 Realizar una intervención planificada para declarar, recuperar y conservar, aquellos Bienes de Interés Cultural abandonados. Es preciso terminar con la catalogación de bienes culturales exigida por la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1985, incluyendo tanto los bienes públicos como privados, sin excepción de los eclesiásticos. Una vez hecha, se debería continuar con la ejecución de todos los expedientes de BIC, incoados desde hace más de una década en las diferentes provincias andaluzas.

Propuesta 1477 Cubrir las necesidades de personal de los centros y enclaves culturales andaluces, con convocatorias abiertas y públicas.

Propuesta 1478 Fomentar el empleo cultura en Andalucía y desarrollar instrumentos de apoyo a la economía social en la cultura.

Propuesta 1479 Desarrollar un régimen especial de la Seguridad Social adaptado a las peculiaridades de los profesionales de la cultura.

Propuesta 1489 Regular adecuadamente las categorías profesionales existentes en el sector cultural, dignificándolas y contemplando la creación de nuevas categorías en el caso de ser necesario, respondiendo a las demandas y especificidades del sector, en lo que respecta a su cualificación profesional, competencias y responsabilidades, proyectando su aplicación tanto en el sector público como en el privado. Es necesario el reconocimiento profesional y público de la arqueología andaluza, al trabajar con bienes demaniales del estado y solo depender de la Junta de Andalucía.

Propuesta 1481 Crear una ventanilla única, para apoyo y asesoramiento a iniciativa culturales, que posibilite su puesta en marcha, viabilidad y sostenibilidad económica.

Propuesta 1482 Promocionar espacios de creación, formación y exhibición de carácter híbrido e independiente, con propuestas que impliquen a la ciudadanía.

Propuesta 1483 Promover un plan general de excavaciones arqueológicas y fijación de las líneas de actuación. Se deben digitalizar las planimetrías de las excavaciones de los últimos 40 años en Andalucía. Posteriormente, se pasará a la ejecución de las cartas arqueológicas que llevan interrumpidas desde los inicios de la crisis económica, al eliminar las subvenciones procedentes de la Junta de Andalucía para su realización. Consecutivamente, se motivará, en cada ayuntamiento que cuente con un número de población significativa, la creación, en su relación de puestos de trabajo (RPT), de la figura del arqueólogo municipal, evitando dejar en figuras poco entendidas sobre patrimonio la herencia cultural andaluza. Finalmente, se promoverá un Plan General de excavaciones arqueológicas y fijación de las líneas de actuación.

Propuesta 1484 Solucionar el colapso en los museos que realizan la función de recepcionar restos arqueológicos procedentes de excavaciones autorizadas por la Junta de Andalucía. Para ello, es preciso habilitar infraestructuras adaptadas para la óptima conservación de los restos y espacios para el lavado, siglado y estudio de materiales, evitando que los responsables tengan que almacenarlos por cuenta propia e incrementando el personal funcionario y laboral que se encarga del correcto almacenaje en las instalaciones museísticas.

Propuesta 1485 Impulsar la Carta Arqueológica y Atlas Histórico de Andalucía.

Propuesta 1486 Crear un Banco Audiovisual sobre la historia de Andalucía y el Museo Histórico de Andalucía.

Propuesta 1487 Realizar un catálogo completo de los bienes culturales andaluces, públicos y privados, religiosos o laicos, como viene especificado en la Ley de Patrimonio Histórico de 1985, siguiendo el ordenamiento constitucional de la defensa del patrimonio histórico. Posteriormente, se deberá elaborar una normativa de laicidad que implique la conducta pública de los responsables al frente de la administración y regule las ayudas a las distintas confesiones religiosas.

Propuesta 1488 Propiciar que los ayuntamientos elaboren un listado público detallado de todas las propiedades en su ámbito municipal pertenecientes a la Iglesia católica y sus fundaciones y congregaciones, al igual que las de otras confesiones, que estén exentas del pago del IBI, tanto de lugares de culto, como de otros bienes rústicos o urbanos de todo tipo o asociados a actividades mercantiles, enseñanza, sanitarias o asistenciales, con indicación de cada importe individual anual exento. Este listado incluirá también de forma separada a cualquier otra entidad pública o privada que disfrute de dicha exención. Asimismo, se publicarán los datos de las exenciones correspondientes al ICIO que se produzcan anualmente.

Propuesta 1489 Requerir a los Registros de la Propiedad y hacer público el listado detallado y notas simples registrales de todos los bienes inmatriculados por la Iglesia católica durante todo el tiempo que ha disfrutado del privilegio de inmatriculación (hasta su derogación con la Ley de Reforma de la Ley Hipotecaria 3/2015).

Propuesta 1499 Traspasar los Bienes de Interés Cultural (BIC) gestionados por la Iglesia católica o en manos privadas, que son propiedad del Estado, a la Junta de Andalucía, y posterior redacción y puesta en marcha del reglamento de dichos BIC, para apertura al público y la gestión transparente de los mismos. Promover que las administraciones públicas se personen ante las instancias pertinentes, administrativas o judiciales, para recuperar el patrimonio ilegítimamente inmatriculado por la Iglesia católica.

Propuesta 1491 Reforzar el carácter público y común de los bienes patrimoniales de titularidad pública y privada, reclamando y recuperando como bienes públicos las inmatriculaciones de la Iglesia católica o de otros derechos reales, realizadas en Andalucía, así como auditar las donaciones y usufructos a entidades privadas durante los últimos años, valorando su utilidad o perjuicio público e iniciar proceso de restitución.

Propuesta 1492 Elaborar una normativa de laicidad que implique la conducta pública de los responsables al frente de la administración y regule las ayudas a las distintas confesiones religiosas, así como el seguimiento a su gestión del patrimonio, inmatriculaciones, recuperando cuando sea posible legalmente el patrimonio histórico artístico y público para el disfrute común. Se promoverá la reforma y derogación de aquellas normas que pongan en cuestión el carácter no confesional del Estado.

Propuesta 1493 Establecer que las relaciones de las administraciones públicas andaluzas con las organizaciones religiosas se regirán por los mismos criterios que las entidades de derecho privado, salvaguardando el interés general en el marco de los acuerdos de cooperación firmados con las mismas hasta tanto no puedan ser modificados.

Propuesta 1494 Garantizar el carácter civil de los actos oficiales, incluida la toma de posesión de cargos públicos, los funerales de Estado, lutos oficiales, los izados de banderas y eventos similares, sin ningún tipo de connotación, rito o simbología religiosa o ideológica de cualquier naturaleza, y sin participación de autoridades religiosas en calidad de tales de forma oficial ni preferente.

Propuesta 1495 Impulsar que todas las dependencias de titularidad pública, excluyendo las gestionadas por entidades privadas, estarán libres de cualquier simbología religiosa. Como excepción podrán mantenerse aquellos elementos que tengan un valor histórico, artístico o cultural que justifique su conservación o cuya retirada pudiera ocasionar un daño arquitectónico o artístico grave.

Propuesta 1496 La Iglesia católica no podrá beneficiarse de subvención o inversión pública alguna sobre bienes ilegítimamente inmatriculados por no disponer de título fehaciente de dominio. En el caso de tener que realizar algún mantenimiento imprescindible para la conservación de un bien cuya relevancia así lo exija, la aportación pública que pudiera determinarse será cuantificada como préstamo reconocido y recuperable sobre su propiedad.

Propuesta 1497 Garantizar el carácter público y civil de los tanatorios y cementerios, que no podrán exhibir simbología religiosa ni oficiar actos religiosos, sino por expresa petición de los familiares de la persona difunta.

Propuesta 1498 Proteger la cultura andaluza con las siguientes acciones:

  1. Crear mecanismos de participación democrática transparentes, sectoriales, periódicos y rotativos, donde se intercambien ideas y acciones entre la administración, la creación, las empresas y los agentes culturales.
  2. Establecer mayor agilidad en la resolución de los procedimientos administrativos que les afecten, así como un aumento de los recursos humanos que permitan alcanzar este objetivo.
  3. Fomentar la colaboración en proyectos comunes.
  4. Aumentar los incentivos económicos y de uso de infraestructuras, para la eficaz actividad de los proyectos.
  5. Aprobar un plan de cultura emprendedora I+D+i para autónomas, autónomos y pymes, para hacer de la cultura un elemento estructural, en el cambio de modelo productivo.
  6. Fomentar la formación profesional, con recursos económicos suficientes, de los agentes culturales en las cuestiones que demanden.
  7. Aumentar la colaboración económica con los ayuntamientos y diputaciones en programas culturales.
  8. Establecer convocatorias abiertas con criterios objetivos, para impulsar proyectos culturales andaluces internacionalizables, con selección y gestión transparente durante todo el proceso.
  9. Desarrollar y poner en marcha desde el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, un plan de actuación del patrimonio andaluz, material e inmaterial.
  10. Poner en marcha, en los Bienes de Interés Culturales andaluces, acciones de protección y conservación urgentes y continuadas.
  11. Establecer un plan anual de colaboración con espacios y campañas de difusión cultural, de carácter provincial y autonómico con la Radio y Televisión Pública de Andalucía.
  12. Diseñar, desarrollar y poner en práctica, un plan anual de actuaciones diversas con toda la comunidad educativa (conjuntamente con la Consejería con competencias en Educación) con el fin de dar a conocer las señas de identidad del pueblo andaluz, sirviendo de marco para dignificarla y ponerla en valor.
  13. Incluir en cualquier fase de los procesos selectivos del profesorado, indicadores que premien e incentiven el conocimiento de la cultura andaluza, por parte del personal docente.
  14. Fomentar las Cátedras Blas Infante para el estudio y debate, sobre la realidad andaluza en universidades, centros de estudios y servicios culturales.
  15. Crear una especialidad en Historia y Cultura de Andalucía en las carreras de letras, así como la introducción de esa misma asignatura, en el área de conocimiento de Sociales en la enseñanza primaria, especial y de adultos.
  16. Reformar el Decreto y la Orden (1992) de seguimiento y aplicación a la realidad andaluza de los textos escolares.
  17. Poner en marcha, en el organigrama de la Consejería con competencias en educación, un departamento o servicio responsable para el desarrollo de programas específicos al respecto.

Propuesta 1499 Garantizar la estabilidad económica de las Orquestas Institucionales andaluzas.

Propuesta 1509 Elaborar una Ley de Mecenazgo Andaluza, que incentive la participación de capital privado a diferentes escalas.

Propuesta 1501 Fomentar el uso del espacio público, como plazas o calles (respetando el entorno y los horarios para con los vecinos y vecinas) para prácticas culturales plurales, inclusivas, no tuteladas por las administraciones y desarrolladas por y para la ciudadanía.

Propuesta 1502 Crear un programa de talleres de teatro especializado en género y maltrato como espacio de conciencia en los colegios públicos andaluces.

Propuesta 1503 Regular la prohibición de programar en teatros públicos ninguna actividad de carácter machista o realizada por autores que tengan condenas relacionadas con acoso sexual, homofobia o racismo.

Propuesta 1504 Potenciar y divulgar la producción y organización de iniciativas culturales y artísticas que tengan como protagonistas a las mujeres y la igualdad, así como iniciativas culturales y artísticas de colectivos LGTBI.

Propuesta 1505 Promover actuaciones que potencien el conocimiento y puesta en valor del trabajo de las mujeres creadoras, impulsando y apoyando, el espíritu emprendedor en las iniciativas empresariales de carácter cultural o artístico, promovidas y lideradas por mujeres andaluzas; garantizando la introducción de la perspectiva de género en los programas, actuaciones y proyectos promovidos por los agentes, entidades sociales, administraciones e instituciones públicas.

Propuesta 1506 Reformar el artículo 62 de la Ley 7/2011, de Documentos, Archivos y Patrimonio Documental de Andalucía. El fin de esta propuesta es garantizar el acceso efectivo de los investigadores e investigadoras a la documentación por motivos estadísticos, académicos e históricos.

Propuesta 1507 Promover el uso de herramientas de software libre dentro de las instituciones públicas, así como la digitalización de archivos públicos de acceso libre a la ciudadanía.

Propuesta 1508 Apostar por licencias alternativas al copyright tradicional, como licencias Creative Commons, dando la posibilidad a cada autor de decidir, sobre los derechos que quiere ejercer en su propia obra.

Propuesta 1509 Aumentar e incentivar la participación en programas destinados a la cooperación internacional, potenciando el trabajo cultural con los territorios limítrofes.

Propuesta 1519 Crear conjuntamente con la consejería con competencias en educación, proyectos educativos culturales en los tres niveles de enseñanza que fomenten el acercamiento y la participación en los nuevos lenguajes contemporáneos, como uno de los valores ineludibles para el desarrollo integral del alumnado.

Propuesta 1511 Lograr la plena equiparación de las enseñanzas superiores artísticas con las universitarias, tanto en programa, normativa, estructuras de funcionamiento, categoría, tipología y denominación de los títulos oficiales ofrecidos, así como los estatutos del profesorado y alumnado.

Propuesta 1512 Impulsar la investigación, difusión y edición de las Hablas Andaluzas.

Propuesta 1513 Fomentar y difundir la cultura gitana en Andalucía, eliminando las desigualdades en los ámbitos económicos, educativos, científicos, informativos y culturales.

Propuesta 1514 Garantizar la permanencia del Centro Andaluz de Documentación del Flamenco en el Palacio de Pemartín, su actual sede.

Propuesta 1515 Garantizar el apoyo financiero para todas las entidades organizadoras de actuaciones y festivales de flamenco en Andalucía, igualando su financiación a la financiación de este tipo de eventos fuera de Andalucía.

Directos