Derechos de los animales

La relación entre los seres humanos y animales se viene produciendo desde tiempo inmemorial, pero no ha sido hasta relativamente poco, objeto de reconocimiento expreso y regulación específica, otorgándole la importancia que merece. Así nació, como primer paso para el desarrollo de una sensibilidad, hasta entonces latente, para con las otras especies que habitan nuestro planeta, la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, aprobada por la UNESCO el 27 de octubre de 1978, partiendo de la base de que animal es un ser sensible y sintiente como los humanos.

Nuestro programa de Bienestar Animal debe ser y es, la solicitud y voz del pueblo que realmente lucha día a día por el bienestar animal. Si bien somos conscientes de la sociedad y el sistema en el que estamos actualmente que nos obliga a dar pequeños pasos en esta defensa de los Derechos de los Animales, no quita que esos pasos sean firmes y sin intención alguna de echar marcha atrás en aquellas temáticas de nuestra materia.

Este año en el Parlamento, un gran número de colectivos y de asociaciones elaboraron una ley alternativa y actualizada de bienestar animal, con el fin de otorgar los derechos que se merecen los mismos, intentando pues sustituir la obsoleta Ley 11/2003, sobre el bienestar animal. Dicha propuesta legislativa es la columna vertebral de todo nuestro programa y así lo hemos visto desde confluencia, donde la voz del pueblo y sobre todo los que están en primera línea de la materia, tienen la voz más fuerte. Sin embargo, dicha propuesta de ley no llegó a la aprobación por culpa de los partidos anclados al sistema arcaico sobre el animalismo, mientras que se usó el partido Podemos para presentarla e IU para respaldarla, partidos que lucharon por su aprobación ante PP, PSOE y Cs, que han demostrado ya en muchas ocasiones lo poco que les preocupa el bienestar animal.

En la estructura que aportamos para la elaboración de un programa completo queremos mostrar las propuestas planteadas por parte de los colectivos, valorando y siempre recordando que es el trabajo y la voz del pueblo sobre aquellos que no tienen voz en el Parlamento.

Como puntos previos señalamos aquellos que consideramos principales, y ya se encuentran recogidos por entidades superiores aunque aún no se apliquen:

  • El reconocimiento de los animales como seres sensibles y no semovientes como se les reconoce hasta ahora, ya que queda perfectamente demostrado que ellos sienten, para ello urge una reforma en el Código Civil. Esto ya lo recoge el Tratado de Ámsterdam de 1997 en el cual reconocen a los animales vertebrados como seres dotados de sensibilidad no solo física sino también psíquica, que pueden sentir dolor, sufrimiento y angustia.
  • Pedimos reconocer la Declaración Universal del Derecho Animal en la Constitución Española, tal y como reconoce la Declaración de Cambridge y Declaración Universal de los Derechos Humanos aprobada por la UNESCO el 27 de Octubre de 1978. En el preámbulo de esta última se establece unos principios que fundamentan la base de las relaciones entre seres vivos, como son el reconocimiento de los derechos propios de los animales que han de ser respetados educando al ser humano desde la infancia en el reconocimiento y exigencia de esos derechos.
  • Pretendemos impulsar la Ley Andaluza de Protección de los Animales, realizada por colectivos y asociaciones animalistas de Andalucía, caracterizada por las siguientes acciones:
    • Elaborar una nueva ley en la que todos los animales que se encuentren en el territorio de la Comunidad Autónoma de Andalucía estén bajo su protección.
    • Sancionar los actos de maltrato de animales que constituyan una infracción administrativa a la legislación sectorial taurina, cinegética o cualquier otra, aplicando las disposiciones de la Ley Andaluza de Protección de los Animales.
    • Reemplazar el Consejo Andaluz de Protección de Animales de Compañía por el Consejo Andaluz de Defensa y Protección Animal como órgano colegiado para todas las cuestiones relacionadas con el contenido de la Ley autonómica, en cuya composición el número de representantes de colectivos de defensa y protección animal sea la mitad más uno.

El Observatorio de la Sostenibilidad en España (OSE) nos plantea que «la pérdida de diversidad biológica y sus componentes es, junto con el cambio climático y la desertificación, uno de los componentes principales del cambio global. La conservación de la biodiversidad constituye uno de los pilares del desarrollo sostenible ya que su pérdida pone en juego la capacidad de los ecosistemas para mantener a las generaciones futuras». Y en otro momento explica que «existe una correlación significativa entre la degradación de los ecosistemas, la pérdida de especies animales y vegetales, la globalización de los mercados y la pobreza».

La caza es uno de los grandes agentes de pérdida de biodiversidad a lo largo de todo el Antropoceno, desde la megafauna que erradicaron los primeros sapiens, pasando por los últimos especímenes de especies en extinción que fueron cazados en el siglo XIX para conservarlos disecados en museos, hasta la actualidad, donde aún asistimos a la caza masiva y a la extinción de depredadores, entre otros. Como apuntan los últimos estudios científicos y diversas entidades ecologistas, es ineludible poner fin a tanta sinrazón por el bien de nuestra supervivencia.

En el Estado español, menos de un 2% de la población española de aficionados a la caza utilizan para su actividad más del 80% del territorio nacional, al que se da la consideración de terreno cinegético. Y una porción aún más pequeña de estos aficionados son los que componen el lobby social y económico, aquellos que quieren y hacen negocio mercantilizando nuestra naturaleza. En Andalucía tenemos además el hecho añadido de una concentración de la tierra en muy pocas manos, fundamentalmente en Andalucía occidental, fenómeno que no deja de aumentar, y que tiene una estrecha vinculación con la actividad cinegética, la pérdida de biodiversidad y la reducción de los derechos ambientales de la mayoría social.

Un proyecto de cambio no puede permanecer ajeno a que se esquilmen los recursos naturales, afectando a la composición del ecosistema, o a que esto obligue a migrar a otras especies al no encontrar sustento. Tampoco podemos permanecer ajenos a que se multipliquen los caminos, tiraderos o vallados cinegéticos que suponen importantes impactos en los ecosistemas.

Por estas y otras razones, es más que evidente que la caza no es garante de la biodiversidad ni de los espacios naturales.

Debemos señalar la falacia de que la caza es la actividad que mantiene a la población rural. Indiscutiblemente, mantiene a las poblaciones rurales sumidas en una falta de aprovechamiento de sus recursos naturales de un modo sostenible y compatible con la conservación natural. Y mucho más, cuando todo esto se agrava por la existencia de grandes latifundios. Las condena a una economía insuficiente y, en una gran parte, sumergida.

Por último, en cuanto al control de la sobrepoblación, no habría hecho falta tal si la propia caza no hubiese desestabilizado la cadena trófica que permite la regulación natural de las especies. Por otro lado, los nuevos estudios apuestan por fórmulas más éticas y naturales de contención de las poblaciones, desbancando el bárbaro e ineficaz método de caza, apuntando hacia la moderna conservación compasiva.

La intencionalidad es la desaparición de dichos espacios como están entendidos: cárceles y acervos genéticos de especies exóticas que no tienen nada que ver con nuestro ecosistema.

Adelante Andalucía está en contra de todo tipo de maltrato animal, y la tauromaquia no es una excepción. No podemos entender esta atrocidad como un acto cultural o entretenimiento de ninguna de las maneras, por tanto, la postura de Adelante Andalucía está clara: transición hacia la tauromaquia cero.

Algunas de las propuestas ya han sido expuestas en las aportaciones de los colectivos, referente a las formaciones de la juventud frente a este acto, y que por tanto compartimos:

Subcategorías
Marco general
Cinegética
Zoológicos
Tauromaquia
Medidas en relación con otras temáticas
Directos