Feminismos y LGTBI

La propuesta feminista que presenta Adelante Andalucía recoge aportaciones que los movimientos feministas vienen realizando a lo largo del tiempo, y tenemos la vocación de continuar recogiéndolas. Construir una propuesta de gobierno radicalmente democrática y feminista pasa no solo por un proceso participado de elaboración programática, sino por la puesta en marcha de mecanismos que garanticen la participación directa de las mujeres y del movimiento feminista organizado en el diseño, planificación, implementación y evaluación de las políticas públicas. Este es uno de los aprendizajes extraídos del proceso de huelga feminista del 8 de marzo: no habrá una democracia plena si esta no se construye desde el feminismo.

Las medidas que a continuación se enuncian sintetizan una propuesta alternativa para Andalucía, que aspira a transformar las relaciones de poder originadas por la opresión machista, construyendo una ruptura con los mandatos que, en lo económico, político, social y cultural mantiene el patriarcado. Un nuevo modelo de organizar la vida en común, que ponga la sostenibilidad de la vida en el centro.

La realidad de las mujeres andaluzas es que su vida está atravesada por múltiples opresiones, desarrollando trabajos visibles e invisibles, soportando las más altas tasas de desempleo, las condiciones más precarias y desiguales en el mercado laboral, las pensiones más recortadas y, además, soportando el trabajo reproductivo y de cuidados del que no se hace cargo una administración que ha ido pauperizando sus servicios públicos y cargando sobre las mujeres un trabajo indispensable para el sostenimiento de la vida y de la sociedad.

La cotidianeidad de la vida de las mujeres andaluzas se desenvuelve en un suelo pegajoso que requiere de una intervención directa y urgente, con voluntad política, cambios legislativos y recursos por parte de la Adminitración Pública andaluza. Afrontar la crisis de cuidados mediante el fortalecimiento de los servicios públicos y la corresponsabilidad, priorizar el derecho a un trabajo digno y en condiciones igualitarias, son prioridades en materia feminista que pasan por una transformación profunda del modelo productivo andaluz y de las prioridades de la Comunidad Autónoma.

Sigue siendo necesario el reconocimiento de todas las violencias machistas que sufren las mujeres, romper con la indefensión frente a una justicia que se ha demostrado patriarcal, educar en nuestras escuelas en feminismo, darles a las mujeres el espacio y el trato que merecen en medios de comunicación, sobre todo si son público, y para todo esto es fundamental garantizar una nueva Ley Andaluza de Igualdad con una dotación presupuestaria que permita su aplicación transversal.

En ningún caso, durante todos estos años de gobierno del PSOE-A, la agenda del Gobierno ha sido feminista. No han desarrollado ni financiado la Ley de Igualdad, la misma suerte ha corrido la Ley andaluza contra la violencia de género, no se ha puesto en marcha el fondo andaluz de pensiones impagadas, el plan estratégico de igualdad entre mujeres y hombres lleva caducado desđe 2013, no se ha aprobado el plan integral contra la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual, ni se han desarrollado protocolos contra el acoso sexual en el ámbito laboral. Ha existido una continuidad en las políticas de privatizaciones de servicios públicos altamente feminizados, como las monitoras escolares o los servicios de 112 y 061. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha condenado por tres veces los servicios mínimos establecidos por la Junta de Andalucía para la huelga feminista, y así sucesivamente, algo que nos ha demostrado que en ningún caso el PSOE andaluz ha sido un aliado del movimiento feminista.

En definitiva, necesitamos de forma urgente un cambio de gobierno para construir una nueva Andalucía que avance en políticas feministas.

Hoy, más que nunca, el respeto cívico y las garantías jurídicas hacia la diversidad sexual y sexo-genérica son indicadores indiscutibles de salud democrática. Tras la aprobación de la Ley 2/2014 para la no discriminación por motivos de identidad de género y reconocimiento de los derechos de las personas transexuales de Andalucía, y de la Ley 8/2017 para garantizar los derechos, la igualdad de trato y no discriminación de las personas LGTBI y sus familiares en Andalucía, nuestra Comunidad Autónoma tiene ante sí dos retos primordiales en materia de derechos LGTBI.

El primero de ellos consiste en hacer reales y eficaces las normativas aprobadas, de manera que sean dotadas de los recursos y compromisos fácticos suficientes para que sus aprobaciones no sean nunca más utilizadas como “demostraciones progresistas” carentes de presupuesto.

En segundo lugar, tenemos la obligación política de ahondar en una mirada interseccional que permita a las instituciones andaluzas comprender y actuar frente a las específicas y diversas desigualdades que, por razón de sexo, identidad u orientación sexual, edad, etnia o estatus administrativo se producen.

Solo será posible alcanzar un nuevo modelo de sociedad si se garantiza el carácter transversal de las políticas feministas. Por ello, en el bloque que presentamos a continuación se recogen todas las propuestas feministas que a su vez estarán incluidas en las respectivas áreas a las que afectan.

Subcategorías
Feminismos
LGTBI
Por un feminismo y una conciencia LGTBI transversales
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