Salud mental

Los servicios de salud mental han sufrido un deterioro en los últimos años en gran parte relacionado con la organización y dirección de los mismos bajo criterios exclusivos de eficiencia y seguimiento de políticas centradas en dar respuesta a toda demanda por encima de la adecuación de los recursos a dicha demanda y a las necesidades de la población. En el caso particular de salud mental se añade la predominancia del modelo biomédico que obvia las características específicas de la patología mental, relativas a la subjetividad y el desarrollo e integración social de los individuos.

Partiendo de una visión que enfatizaba ciertos aspectos de psiquiatría comunitaria y de uso de los dispositivos de salud mental como eje básico en el seguimiento de los pacientes con patologías más incapacitantes, hemos pasado a un deterioro de los dispositivos de asistencia comunitaria y de las prestaciones complementarias que podrían permitir a estos pacientes desarrollar una vida con las mayores capacidades posibles.

La complejidad de la red de salud mental destinada al trastorno mental grave, que implica dispositivos de ingreso hospitalario y continuidad de cuidados ambulatoria pero también dispositivos de rehabilitación y larga estancia, centros de soporte social específicos, entre otros, requiere una relación fluida con servicios sociales, educación y demás elementos de la comunidad. No podemos permitir que los servicios de salud mental se configuren en torno a los hospitales mientras se desteje el papel fundamental de esta compleja red periférica coordinada desde los centros de salud mental.

El III Plan Integral de Salud Mental 2016-2020 (III PISMA) ha fracasado en el objetivo de desarrollar una verdadera atención a la salud mental independiente de los defectos del resto del sistema sanitario (falta de integración con los servicios sociales, hospitalocentrismo, orientación de mercado –gerencialismo-, padecimiento lineal de los recortes en otros ámbitos, etc.).

Por ello, es preciso trascender los buenos propósitos recogidos en dicho documento y llevar a cabo unas reformas que caminan conjuntamente con el resto del programa que planteamos pero que tendrían especial impacto en la población con problemas de salud mental, especialmente aquellos con trastornos más graves y que precisan una mayor potenciación de la longitudinalidad, la accesibilidad y la polivalencia del sistema.

Propuestas

Propuesta 696 Incrementar la capacidad de resolución de la Atención Primaria de los problemas de salud mental mediante la oferta de formación específica, apoyo institucional y coordinación con los dispositivos especializados en salud mental.

Propuesta 697 Planificar a largo plazo de las necesidades de recursos terapéuticos, residenciales, rehabilitadores y ocupacionales, con distinto nivel de supervisión y adecuación de las infraestructuras y recursos a las necesidades.

Propuesta 698 Diseñar indicadores de evaluación adecuados a las particularidades de la asistencia en el ámbito de la salud mental, superando aquellos indicadores relacionados con el número de altas, número de reconsultas, …, en particular para una patología en la que existen indicadores más valiosos como el descenso de ingresos involuntarios, la reincorporación a la actividad social, etc.

Propuesta 699 Ampliar los recursos disponibles en las unidades de salud mental hospitalaria y comunitaria, así como aumentar las plazas PIR (psicólogos clínicos residentes) para dar cobertura a las necesidades de salud mental de estas unidades y reforzar las consultas en los centros de Atención Primaria.

Propuesta 709 Prohibir el uso de las contenciones mecánicas y químicas en las unidades de salud mental hospitalarias y comunitarias, empleando otras técnicas y medidas de seguridad que no atenten contra la dignidad de la persona en caso de que el paciente pueda dañarse a sí mismo o a terceros.

Propuesta 701 Apoyar el movimiento asociativo de pacientes y familiares promoviendo la participación en la gestión y la elaboración de planes de atención a la salud mental.

Propuesta 702 Elaborar el Plan Especial e Integral andaluz de Atención a Personas con Patología Dual, con atención diferenciada, aumento de plazas y una mayor coordinación entre los centros de salud mental y los servicios de atención a drogodependientes.

Propuesta 703 Elaborar y poner en marcha proyectos educativos dirigidos a niños/as y adolescentes, con el concurso de docentes, sanitarios y colectivos sociales implicados, para la prevención de las adicciones, en general, y de las ludopatías en particular.

Propuesta 704 Limitar la instalación de máquinas tragaperras exclusivamente a los casinos autorizados de juego y a los lugares de ocio para adultos, así como restringir la publicidad en prensa, radio, televisión y otros medios de los juegos de azar que se desarrollen o a los que se tenga acceso de manera física o virtual en Andalucía, siguiendo la legislación en materia de publicidad del alcohol y del tabaco.

Propuesta 705 Dotar a los profesionales sanitarios de la Atención Primaria de formación y de protocolos adecuados para la detección precoz y la derivación adecuada de las personas afectas de una ludopatía o una patología dual. Crear unidades especializadas en el tratamiento y seguimiento de las adicciones, que podrían ubicarse en la Red Andaluza de Centros Públicos Sociosanitarios.

Propuesta 706 Habilitar los espacios de las unidades de salud mental hospitalaria para garantizar un ambiente terapéutico amable y un trato digno. Se implementarán zonas de hospitalización diferenciadas conforme a las previsiones establecidas en el Programa de Atención a la Salud Mental de la Infancia y la Adolescencia (PASMIA), tanto en el área de pediatría para los menores de 14 años, como en área anexa, aunque separada de la unidad de hospitalización mental de adultos, para los jóvenes de edad comprendida entre los 14 y los 18 años.

Propuesta 707 Potenciar el uso en los servicios sanitarios de la Planificación Anticipada de Decisiones en Salud Mental e implementar las Voluntades Anticipadas en Salud Mental en los sistemas informáticos sanitario y de servicios sociales como herramienta garante de derecho.

Propuesta 708 Inversión de la tendencia abusiva de recurrir a la figura jurídica de incapacitación de las personas con problemas de salud mental grave y en su lugar proporcionar los apoyos necesarios que protejan sus derechos en la toma de decisiones.

Propuesta 709 Crear en todas las unidades de salud mental comunitaria Equipos de Tratamiento Asertivo Comunitario (ETAC) como tratamiento eficiente y eficaz para casos complejos.

Propuesta 719 Garantizar una atención integral y comunicación continua de las Unidades de Salud Mental Comunitaria y Centros de Tratamiento Ambulatorio de Drogodependientes que provoca que los casos más graves queden sin atender por la interpretación contradictoria de los profesionales de diagnósticos y tratamiento.

Propuesta 711 Crear la figura del Defensor del Paciente de Salud Mental como figura pública, independiente y objetiva, en aras de que las personas afectadas por problemas de salud mental no vean vulnerados sus derechos sin tener acceso a herramientas de defensa para lograr un trato digno y adecuado.

Propuesta 712 Adaptar las casas de acogida a mujeres con problemas de salud mental que hayan sido víctimas de violencia de género para garantizar el apoyo, tratamiento y seguimiento de salud mental del área donde se encuentre la vivienda.