Financiación

Según los últimos datos de gasto sanitario consolidado –el que realmente se ejecuta y no solo se presupuesta- Andalucía es la Comunidad Autónoma que menos euros por habitante destina a la sanidad 1.110€ por habitante frente a los 1.332€ por habitante de media en el estado español. Y siendo así, una comunidad en que las diferencias sociales son un problema importante y que acumula grandes focos de mortalidad y morbilidad con respecto al resto de España, la inversión en el sistema sanitario puede tener un importante poder de redistribución y garantía de la funcionalidad social de los individuos. Es por ello que incrementar su financiación no es estrictamente un gasto, sino una inversión en cuanto a la capacidad de generación de riqueza de nuestra tierra.

Propuestas

Propuesta 622 Fijar por ley un suelo de gasto garantizado del 7% del PIB andaluz para sanidad, o bien uno superior para que el gasto sanitario por persona y año en Andalucía nunca se encuentre por debajo de la media nacional.

Propuesta 623 Fijar un umbral mínimo de financiación para Atención Primaria del 20% respecto al gasto sanitario total y del 2% para Salud Pública.

Propuesta 624 Reformar el modelo organizativo creando áreas básicas sociosanitarias que sirvan como unidad de financiación y priorización de la financiación para las zonas con especial necesidad de transformación social.

Propuesta 625 Fomentar a nivel autonómico de nuevos mecanismos de financiación de medicamentos y nuevas tecnologías, como los contratos de riesgo compartido.

Propuesta 626 Realizar la depuración, estandarización y supervisión de los mecanismos de cobro a terceros, tanto a entidades privadas -mutuas- como a otros Estados. Como ya ocurre con las agencias empresariales sanitarias habría que establecer mecanismos que garanticen a los distintos centros sanitarios adscritos al SAS que percibirán en sus ingresos anuales una cantidad equivalente a la que recauden en concepto de cobro a terceros, tanto a entidades privadas -mutuas- como a otros Estados.

Propuesta 627 Las políticas de las consejerías que por sus determinantes (vivienda, educación o servicios sociales) tengan un impacto en los resultados de salud de la población andaluza, deberán destinar una parte de su presupuesto, supervisado por el Departamento de Salud, para que estas inversiones repercutan de forma positiva evitando consumos futuros de enfermedades evitables cuyo origen es social y no exclusivamente biologicista.