Nuevo modelo de gestión

Desde la aprobación de la Ley 15/97, de nuevas formas de gestión del Sistema Nacional de Salud, se han ido instaurando diferentes formas de gestión pública por parte de empresas privadas dentro del sistema sanitario. Este modelo se ha demostrado no solo ineficaz, sino también caro para la ciudadanía y perjudicial para el paciente. Un modelo que ha servido para que se enriquezcan unos pocos a costa de los trabajadores del sector, de los pacientes y de las arcas públicas. Desde Adelante Andalucía trabajaremos para recuperar las empresas públicas y las agencias sanitarias bajo gestión directa del SAS. Durante este proceso, se tendrá en cuenta a los trabajadores empleados bajo estas fórmulas de gestión.

De igual modo, la descentralización en la gestión, mayor autonomía en distritos locales y democratización en la dirección se consideran factores positivos por usuarios y trabajadores, favoreciendo a su vez políticas de fortalecimiento del nivel de Atención Primaria, comunitaria y espacios de cuidados sociosanitarios con disponibilidad de camas de observación de cuidados medios para afrontar el crecimiento en la proporción demográfica de personas mayores de 65 años con mayor probabilidad de sufrir enfermedades crónicas y comorbilidades, lo que condiciona a su vez que se pongan en marcha si se quieren corregir efectos adversos que originan ingresos hospitalarios y caídas, un seguimiento más continuado del control farmacológico de personas polimedicadas, para lo cual el tiempo disponible no puede consumirse exclusivamente en consultas a demanda.

De hecho, los estudios demuestran que inversiones en Atención Primaria y salud pública reducen la demanda de los servicios de emergencia y hospitalarios.

En cuanto a innovaciones organizativas, la gestión real desde los trabajadores y trabajadoras clínicas solo será posible con la delegación de poder desde la Administración hacia ellos y ellas, la implicación desde el origen de éstos en la toma de decisiones en cuanto a recursos y evaluación de tecnologías sanitarias, en el diseño de los objetivos a alcanzar, el entendimiento y asunción natural de que sus decisiones clínicas basadas en la evidencia tienen un impacto sobre la capacidad de respuesta del sistema, y por tanto un coste de oportunidad de hacer otras actividades clínicas demandadas que son efectivas y se dejan de hacer, adquisición continua de habilidades y conocimientos económicos y científicos, uso efectivo de nuevas tecnologías de la información y en la democratización y rendición de cuentas de los órganos de dirección.

Finalmente es parte fundamental de este nuevo modelo de gestión la participación efectiva de los usuarios a través de los diferentes colectivos que representan todas las capas de la sociedad, prestando especial atención y facilitando su acceso a las más vulnerables.

Propuestas

Propuesta 591 Mantener la titularidad pública de la gestión de los servicios que no han sido externalizados, así como proceder a la internalización de las concesiones vencidas y al rescate de aquellos cuyos adjudicatarios estén incumpliendo gravemente los pliegos de condiciones. La privatización de servicios se ha demostrado no solo ineficaz, sino también caro para la ciudadanía y perjudicial para el paciente. Un modelo que ha servido para que se enriquezcan unos pocos a costa de los trabajadores del sector, de los pacientes y de las arcas públicas. La Ley 15/1997, de habilitación de nuevas formas de gestión del Sistema Nacional de Salud, amplió el abanico en la forma jurídica en la titularidad y prestación pública de la asistencia sanitaria. Teniendo presente que esta es una norma estatal y la competencia de cambiarla se deposita en el Congreso de los Diputados, desde Adelante Andalucía nos comprometemos a usar en exclusiva la titularidad pública con gestión directa, pues experiencias como el modelo Alzira sólo han traído sobrecostes y deterioro en los servicios.

Propuesta 592 Publicar regularmente de forma pública y accesible todos los criterios y procedimientos para la toma de decisiones en políticas de salud y gasto sanitario, mejorando así la transparencia del sistema sanitario, hoy día prácticamente inexistente. Se impulsará, así, la transparencia en la toma de decisiones, las inversiones, la contratación de personal y los salarios y en resultados en salud. Esta transparencia debe servir también para mejorar la evaluación de las prestaciones y políticas públicas relacionadas con la sanidad. Finalmente, los objetivos del sistema sanitario deben tener una planificación estratégica, que miren en el largo plazo y que no enfrente a los diferentes agentes implicados ni genere desigualdades entre territorios ni entre colectivos.

Propuesta 593 Fijar el compromiso para la rendición de cuentas de las políticas emprendidas ante la población y el cumplimiento de objetivos estableciéndose para ello un calendario.

Propuesta 594 Colocar a la Atención Primaria como el centro del sistema sanitario público de Andalucía, asumiendo el papel y la competencia de coordinar y dirigir parte de los recursos con la Atención Hospitalaria mediante el diseño de protocolos conjuntos y actividades compartidas teniendo como objetivo la atención al paciente y no a la enfermedad. La Atención Primaria definirá el itinerario que el paciente tiene que recorrer en sus contactos con la Atención Hospitalaria, que devolverá al paciente a Atención Primaria en cuanto el problema que ha motivado su derivación haya sido solucionado o controlado.
A su vez, la Atención Primaria será la columna a través de la cual se articulen los recursos sociosanitarios y el resto de niveles asistenciales.

Propuesta 595 Promover que los órganos de dirección y de toma de decisiones en cada nivel organizativo serán elegidos de forma participada, informada y democrática por los trabajadores y trabajadoras, con los cuales habrá una comunicación continua y toma de decisiones compartida. En estos órganos de dirección habrá, asimismo, representación de los usuarios, también elegidos de forma democrática y no aleatoria.

Propuesta 596 Simplificar la estructura organizativa del SAS y reconfiguración de las áreas sanitarias y distritos de Atención Primaria según las necesidades reales de la población, con el objetivo de mejorar la integración, coordinación territorial y capacidad de planificación de las acciones asistenciales, tanto en el ámbito de la atención hospitalaria como de Atención Primaria, así como su integración efectiva con los servicios de salud pública y de tipo socio-sanitario.

Propuesta 597 Reconfigurar el mapa sanitario andaluz de forma que cada centro de salud se identifique con una zona básica de salud (actualmente hay una zona básica por ciudad, con múltiples centros de salud) y así volver a una Atención Primaria en la que un equipo multidisciplinar se responsabiliza de la atención sanitaria a la población de una comunidad concreta. Se planificarán los recursos haciendo corresponder una zona básica a cada 15.000-20.000 habitantes aproximadamente.

Propuesta 598 Transitar de un modelo a demanda del paciente a un modelo basado en la atención de las necesidades de salud reales y los determinantes de la salud. El seguimiento a la salud de la ciudadanía, la prevención en salud o la intervención y acciones comunitarias deben ser parte central de las políticas en salud. Para ello se incorporarán y mejorarán las consultas programadas, prestando especial atención a las visitas domiciliarias, la educación para la salud y la mejora de acciones locales en salud.

Propuesta 599 Lograr que la coordinación e integración asistencial sea uno de los centros en torno a los cuales gire el sistema sanitario y cuyo eje sea la Atención Primaria. Crear una historia clínica electrónica sociosanitaria única para la mejora e integración de la asistencia social y sanitaria, así como para la investigación aplicada en servicios y políticas públicas. Esta integración pasa por:

  1. Coordinar la Atención Primaria con otras especialidades y los hospitales.
  2. Facilitar la independencia organizativa en los centros de Atención Primaria y las iniciativas para aumentar la duración de las consultas y la disminución de los tiempos de espera.
  3. Las pruebas diagnósticas (pruebas de imagen, laboratorio, pruebas funcionales, etc.) estarán disponibles en igualdad de condiciones ya sean prescritas desde Atención Primaria o desde hospitalaria. Se garantizará su realización en un plazo máximo de 30 días. Así se mejoraría la accesibilidad en el diagnóstico al ciudadano independientemente del lugar de atención.
  4. Dimensionar adecuadamente las plantillas de los centros de salud de forma que se garantice que los profesionales tienen tiempo para realizar todas las actividades de su competencia, estableciendo como tope máximo 1.500 tarjetas individuales sanitarias (TIS) por médico o médica de familia y 1.200 niños/as por pediatra, disminuyendo esta ratio de forma sustancial atendiendo a los ajustes por edad y complejidades y priorizando las zonas necesitadas de transformación social o con población dispersa. Garantizar igual ratio para enfermería.
  5. Renegociar con la mesa sectorial los complementos retributivos variables del personal ligados a la productividad que se derivan del acuerdo de gestión, con el fin de disminuir su peso relativo pasando a formar parte del salario base, así como la introducción de incentivos no económicos, que son más coherentes desde el punto de vista ético y profesional.
  6. Garantizar el derecho a la intimidad de las personas mediante medidas eficaces de control de acceso a las historias clínicas.

Propuesta 609 Aumentar el peso relativo de las siguientes actividades en la planificación y gestión de la Atención Primaria de salud:

  1. Atención domiciliaria programada.
  2. Atención al final de la vida y cuidados paliativos.
  3. Educación para la salud y promoción de la salud grupal.
  4. Acción local en salud y actividades comunitarias.

Propuesta 601 Garantizar a los profesionales y las profesionales de Atención Primaria de salud la gestión integral y autónoma de sus agendas de trabajo, con supervisión por parte del personal directivo correspondiente, para optimizar los tiempos y la calidad de la atención prestada, ya que la accesibilidad debe estar ligada a la calidad y seguridad clínica. Se conseguiría así el objetivo de disponer, al menos, de diez minutos por consulta.

Propuesta 602 Garantizar la formación continuada de los profesionales dentro del Sistema Sanitario Público de Andalucía con financiación propia de forma independiente de la industria farmacéutica y biotecnológica que responda a las necesidades reales detectadas. Esta formación continuada será computada como jornada ordinaria. Asimismo, se reevaluará el desarrollo actual de la carrera profesional.

Propuesta 603 Impulsar la evaluación de las prestaciones y las políticas públicas como fundamento del funcionamiento del sistema sanitario y los servicios sociales.

Propuesta 604 Impulsar la promoción de la salud como eje vertebrador de la participación que potencie el empoderamiento de personas y comunidades sobre los aspectos de su vida y su ciudad que influyen en la salud.

Propuesta 605 Llevar a cabo un plan de rescate de los erróneamente llamados servicios complementarios, que actualmente se encuentran externalizados, en especial los de limpieza, transporte sanitario urgente y mantenimiento de los distintos centros sanitarios. La limpieza de un quirófano, la gestión del transporte sanitario urgente, o el mantenimiento adecuado de un hospital está directamente relacionado a la calidad de la prestación asistencial o a un adecuado control de las infecciones nosocomiales. En este sentido, se reconocerán y ampliarán las distintas categorías profesionales que recojan las competencias reales dentro del actual personal de mantenimiento de hospitales del Servicio Andaluz de Salud.

Propuesta 606 En base a los aspectos anteriores relacionados con evaluación de iniciativas llevadas a cabo e implementación de procesos participativos de gestión, elaborar una Ley Andaluza de Gestión Sanitaria Pública en la que se sienten las bases para una gestión pública directa de todos los proveedores sanitarios del Sistema Sanitario Público de Andalucía, recogiendo los aspectos positivos presentes en la concepción ideal de la gestión clínica como herramienta de gestión e incorporando dos aspectos fundamentales:

  1. Participación de los usuarios y las usuarias y profesionales en la fijación de objetivos de gestión.
  2. Profesionalización de la gestión sanitaria de la misma.